Todo sobre el tema Los secretos de Perdidos

Capítulo 12 - Todo el mundo quiere a Hugo

Título original
Everybody loves Hugo
Título en castellano
Todo el mundo quiere a Hugo

Emisión prevista USA
13 de abril 2010
Emisión prevista España
25 de abril de 2010

Transcripción del episodio emitido en Estados Unidos.

Primera sorpresa: el doctor Pierre Chang presenta un acto benéfico de Hugo

El capítulo comienza con una secuencia en la que se muestra a un Hugo victorioso y triunfador en la vida. El primer momento curioso es que la persona que aparece con él en brazos de recién nacido no se parece en nada a su madre actual...(¿Será Hugo adoptado?). Se ve su trayectoria en el mundo del pollo, como benefactor, etc. Es una cena multitudinaria.

- En un mundo de conflictos y luchas, hay un hecho en el que estaremos todos de acuerdo. Todos quieren a Hugo.
Nacido en un entorno humilde, Hugo Reyes siempre fue un rayo de luz para todos los que lo conocieron. Desde siempre Hugo siempre tuvo un
romance con los pollos, lo que le permitió adquirir
y luego expandir la cadena "Mr. Cluck's" como
un fenómeno por todo el mundo. El crecimiento exponencial del éxito de Hugo, fue sorprendente. Pero el éxito financiero no era el fin. Era el comienzo.
Hugo y "compartir" se convirtieron en sinónimos. Parques, parques infantiles, hospitales, la "Casa Para Niños de Mr. Cluck's". Un filántropo sin precedentes. Lo que nos lleva a esta noche, y a la apertura del Ala de Paleontología Hugo Reyes en el Museo de Historia
Natural del Golden State. El último rayo de cultura
que obtiene el nombre del mayor benefactor
de nuestras ciudades. Damas y caballeros, nuestro hombre del año,Hugo Reyes.

¡EL HOMBRE QUE LE VA A DAR EL PREMIO ES EL DOCTOR PIERRE CHANG!

Salen de la sala donde ha recibido el premio y él mantiene una conversación con su madre.

- Es un trofeo muy bonito, ¿no? -dice Hugo.
- Sí, Hugo. Ya sabes que tenemos el "Fondo Para
Humanos" el sábado a la noche. ¿Podrás ir? -dice su madre.
- ¿Otro trofeo? Todos quieren a Hugo.
- ¿Sabes quienes no? Las mujeres.
- ¡Mamá!
- Necesitas una mujer en tu vida. Especialmente una que no te haya amamantado.
- Eso es asqueroso. Estoy muy ocupado para conocer a alguien.
- No estás ocupado, tienes miedo.
- No tengo miedo.
- Bien, porque tienes una cita mañana.
- ¿En serio?
- La hija del vecino del abuelo Tito. Rosalita. Acordó almorzar contigo.
- ¿Cómo es?
- Está dispuesta a conocerte.
- ¡Mamá!
- ¡Vas a ir! Va a amarte, y si no lo hace encontraremos una que lo haga.

Michael se aparece a Hugo en el cementerio de la Isla

En la isla, Hugo pone una flor sobre la tumba de Libby y "habla" con ella.

- Pasaron muchas cosas locas. Me gustaría poder hablarlas contigo en persona. Muchas personas vienen a
hablar conmigo después que ya sabes, se fueron. Sería bueno si tú también lo hicieras.

De repente aparece Ilana.

- Hugo. ¿Estás listo para que nos vayamos? -le dice la rusa.
- ¿A dónde vas? -pregunta Hugo.
- A la "Roca Negra". Si vamos a destruir ese avión, necesitaremos dinamita.
- ¿Estás segura que es una buena idea?
- No. Pero es la única movida que tenemos.
- Bueno, tú eres la experta.
- ¿De quién es esta tumba?
- Su nombre era Libby. Estaba en la sección de la cola del avión.
- Íbamos a tener nuestra primera cita. Iba a ser como un picnic. Pero luego fue asesinada.
- Lo lamento.
- Sí, yo también.

Entonces se empiezan a oír susurros antes de que aparezca Michael -con el pelo más corto- y empiece a hablar con él.

- ¿Qué haces aquí? -pregunta Hurley al padre de Walt.
- Estoy aquí para evitar que mates a todos. ¿Vas a decir algo?
- ¿Por qué debería confiar en ti? Asesinaste a Libby y a Ana Lucia
- Eso no importa ahora. Lo que importa es que vas a cruzar a esa isla para volar ese avión. Van a morir personas. Muchas personas y podría ser tu culpa.
- ¿Qué?
- Porque ahora te escuchan, Hurley.

En ese momento aparece Jack.

- Hurley, ¿con quién estás hablando? -pregunta el doctor
- Con nadie... -responde Hugo.
- Vamos, nos marchamos...

En la realidad alternativa Hugo está en un restaurante español -vuelven los guiños a España...- esperando la llegada de alguien.

- ¿Puedo traerle un poco de nuestra tortilla de patatas casera? -pregutna el camarero.
- Seguro, lo que sea -responde Hurley sin mucho interés antes de decirle al camarero que no retire los cubiertos aún...- ¿Puedes dejarlos? Estoy esperando a alguien. Viene con retraso. - Correcto. Seguro que viene en camino

En ese momento se acerca una chica a él...¡Es Libby! (De momento el capítulo no se puede decir que no tenga sorpresas :))

Hugo coge el saco con las cenizas de Jacob que deja Ilana

- ¿Hugo? -pregunta Libby
- Hola. Es un gusto conocerte -contesta Hugo, pensando en que es Rosalita- No estaba esperando a alguien como tú.
- ¿Disculpa?
- Ya sabes, alguien tan bonita. Por favor, toma asiento. No te pareces a una "Rosalita".
- Mi nombre no es Rosalita. Me llamo Libby.
- Entonces, ¿no eres mi cita a ciegas?
- No, acabo de verte desde el otro lado.
- ¿Cómo sabes mi nombre?
- Bueno, si te digo, vas a creer que estoy loca.
- No, no es cierto.
- Hugo, ¿crees que dos personas pueden estar conectadas como almas gemelas?
- Supongo que sí.
- No me recuerdas, ¿no es cierto?
- ¿Debería? -pregunta sorprendido Hugo.

En ese momento llega un hombre que parece controlar los movimientos de Libby.

- ¿Qué estás haciendo Elizabeth? ¿Estás molestando a este hombre?
- No. No, en realidad, es un viejo amigo.
- En realidad, acabamos... ¿Qué está pasando?
- Le pido disculpas por la intrusión. Vamos.
- Dr. Brooks, sí pudiera...
- ¿Doctor? -pregunta Hugo al señor que ha venido a buscarla.
- Lo siento. Ella se alejó -se excusa el doctor.
- ¿Se alejó de dónde?
- Todo lo que dije, Hugo, lo dije en serio -dice Libby antes de ser llevada por el hombre que ha venido a por ella.
- Discúlpenos.

Entonces Hugo sale del restaurante y ve como meten e Libby en una furgoneta en la que se puede leer: Sanatorio mental de Santa Rosa. Él se queda como pensativo y, al mismo tiempo, resignado.

En la Isla, Ilana lleva al campamento de la playa...

- Muy bien, vámonos. Debemos llegar a los estabilizadores y cruzar a la Isla Hidra antes del anochecer -ordena Ilana.
- ¿Tienes la dinamita? -pregunta Richard Alpert.
- Traje cuatro -contesta ella- Suficiente para destruir la cabina y todos los instrumentos. Ese avión nunca volará.
- No sé si es una buena idea. Quiero decir, por lo que
sabemos, es muy inestable -interviene Hurley.
- Tienes que confiar en mí. Me entrené toda mi vida para esto -afirma Ilana.
- ¿Para volar en pedazos?
- Para protegerte.
- ¿Pero en qué nos protege que hagas volar en pedazos el avión?
- Sin el avión, esa cosa no podrá dejar la isla.
- Sí, pero tampoco nosotros. Y estaremos atrapados con él, y estará enojado con nosotros.
- Jacob dijo que Richard sabría qué hacer.
- Y Richard dijo que volemos el avión, ¿no es cierto?
- Sí -contesta Richard.
- Jacob nunca me dijo nada sobre eso -dice Hurley- ¿Y si Richard se equivoca?
- Hugo, busco lo mejor para ti. Para todos ustedes. Nada es más importante que esto.
- Esa cosa es malvada. Y que Dios nos ayude si alguna vez sale de la isla.

En ese momento, ella deja en el suelo la mochila y el explosivo estalla de forma violenta. Tras la deflagración, no se ve a Ilana y varios de los miembros, entre ellos Sun, Jack y Hugo, caen al suelo. Parece que Ilana ha muerto y ha sido despedazada por la violencia de la explosión.

En la otra parte de la Isla, Sawyer se dirige a Flocke para hablar con él.

Libby y Hurley en el sanatorio mental

- ¿Eso va a ser una lanza? -pregunta James.
- Todavía no estoy seguro de qué va a ser, James. Cuando llegue el momento me lo dirá -responde Flocke.
- ¿Ahora hablas con la madera? -pregunta en tono jocoso Sawyer.
- ¡Sawyer! -dice Kate, que llega en ese momento y no quiere que él siga incomodando a Flocke.
- ¿Qué? -contesta él.
- ¿Hay algo que pueda hacer por ustedes? -pregunta Flocke a ambos.
- ¿Sí puedes hacer algo? Qué te parece hacer todo. Los bastardos de la otra isla capturaron a Jin, nosotros estamos sentados sin hacer nada al respecto -argumenta Sawyer.
- Hay una gran diferencia entre no hacer nada y esperar -afirma Flocke.
- ¿Qué estamos esperando? -dice Kate.
- Pudiste regresar a esta Isla porque lo hicieron todos juntos. Sí vamos a subir a ese avión e irnos, tiene que ocurrir de la misma forma -explica Flocke- Estamos esperando que lleguen tus amigos, Kate, Hugo, Sun y Jack. Es la única forma de que podamos salir de esta roca abandonada por Dios.
- No veo que eso vaya a ocurrir -replica Kate.
- Esperemos que te equivoques -concluye Flocke antes de que Sayid llegue del bosque.

- ¿En dónde estuviste? -le pregunta James. Pero Sayid no dice nada. Mira Flocke y conversa con él.
- ¿Puedo hablar contigo en privado? -pregunta Sayid a Flocke.
- Por supuesto -contesta Flocke.

Ambos caminan hacia la jungla. Por el camino conversan.

- ¿Salió todo bien? -pregunta Flocke al iraquí.
- Sí -contesta Sayid.
- ¿Te vio Widmore?
- No, pero su gente sí.
- ¿Los dejaste vivir?
- No, porque ya tenía lo que buscaba.
- Entonces, ¿encontraste lo que estaban ocultando en el submarino?
- Estoy seguro de que sí.

Entonces Sayid le muestra a Desmond atado a un árbol que, ciertamente, parece no resistirse mucho. Locke se queda mirándole fijamente.

Al otro lado de la Isla, en el campamento donde estaba Ilana, Jugo analiza sus cosas. Encuentra un libro escrito en ruso y en el suelo una bolsita, en la que guardó las cenizas de Jacob. Él la coge y se la guarda.

A unos metros, Richard está buscando en un bolso y Ben conversa con él.

- ¿Y ahora qué? -pregunta Linus.
- Buscaremos más dinamita. O ella habrá muerto por nada -contesta Alpert.
- Tal vez murió para decirnos que nos alejemos de la dinamita -dice Jack Shephard.
- Bueno, Jack, ese es un riesgo que estoy dispuesto a tomar -replica Richard.
- Richard, le prometí a Sun que nos sacaría de esta isla -le dice Jack al hombre que nunca envejece.
- Bueno, Jack, desearía que no hubieses hecho eso. Si te hace sentir mejor, cúlpame a mí.
- Creo que Richard tiene razón. Es la única opción que tenemos -interviene Hurley- Confía en mí, Jack.
- Está bien -afirma Jack.
- Bien. Pongámonos en marcha -dice Alpert.

En la realidad alternativa, Reyes llega a uno de sus establecimientos. Sus empleados están contentos por verle, pero él está triste, como desorientado...

- Treinta y ocho. ¿Número 38? (se oyen números de fondo que corresponden a pedidos que realizan los clientes)
- Sr. Reyes, ¡qué honor! -dice un empleado cuando ve entrar a Hugo.
- Dame una cubeta, de tamaño familiar -pide Hurley.
- Por supuesto. De inmediato, señor.
- Treinta y uno. ¿Número 31? (otro número de fondo)

Reyes coge su cubo de pollo y se va a una mesa a comer solo. Entonces aparece Desmond en la tienda y se pone a hablar con él.

- ¿Qué? -dice Hugo tras hartarse de ver cómo Desmond le observa.
- Disculpa. ¿Te había visto antes? -dice Desmond.
- Soy dueño de este lugar. Tal vez me viste en algún anuncio. ¿Quieres un "llavero Clucketeer"? -dice Hurley de mala gana.
- No, no es eso -contesta Desmond- ¿Estabas en el vuelo 815 de Oceanic, el que venía de Sidney?
- Sí -contesta Reyes.
- Yo también.
- Bueno, qué coincidencia.
- Escucha, ¿puedo acompañarte mientras espero mi pedido?
- Adelante.
- Eso es mucho pollo -dice Desmond viendo el cubo que se está comiendo Hurley.
- Como cuando estoy deprimido.
- ¿Cuál es su nombre? -pregunta directamente Desmond, buscando quizás la misma reacción que provocó en él Charlie...
- La otra noche conocí a una chica en una cita a ciegas.
- ¿Y no salió como esperabas?
- Es completamente fantástica. Excepto por una cosa. Está loca.
- Todos estamos un poco locos, hermano.
- No. Ella realmente vive en un loquero. Vi la camioneta. Estaba llena de locos. Comenzó cuerda pero luego me dijo que ya nos conocíamos. Y eso lo recordaría.
- Dime algo. ¿Le creíste cuando te dijo que te conocía? -pregunta Desmond.
- Sí. De alguna forma -responde Hurley
- Digo que sigas tu instinto. Tal vez deberías averiguar de dónde cree que te conoce. Antes de que te olvides de ella.
- Cuarenta y dos. ¿Pedido 42? (suena de fondo otro pedido y es, curiosamente, y con ese número, el de Desmond...).

- Ese es mi pedido, hermano. Fue agradable encontrarme contigo.

Entonces Desmond se va y la acción se traslada al flash-sidewat en la Isla. Flocke y Desmond hablan.

¿Quién es el niño que sonríe a Desmond?

- Hola -saluda Flocke
- Hola -responde el escocés.
- Lamento que Sayid te haya atado, pero él tenía miedo de que huyeras antes de que podamos hablar.
- No lo culpo. Sin embargo, se lo expliqué antes de que se fuera. No tengo a donde huir, hermano.
- Si ese no es el mejor argumento en contra del secuestro que haya escuchado entonces no sé cuál lo sería -dice Flocke antes de desatarle- ¿Te molesta si te hago unas preguntas, Desmond?
- En absoluto.
- ¿Por qué te trajo a la Isla Charles Widmore?
- Considerando que fui el secuestrado, tendrás que preguntarle a él.
- Lo tenían bajo guardia armada -añade Sayid.
- Me tiró a una choza de madera y me irradió con una enorme cantidad de electromagnetismo.
- Si no te molesta que pregunte, Desmond, ¿cómo puedes estar seguro con qué te irradió? -pregunta Flocke.
- Por experiencia.
- ¿Sabes quién soy? -pregunta de nuevo Flocke.
- Por supuesto. Eres John Locke -dice Desmond.
- Vuelve al campamento. Regresaré pronto. Desmond y yo tenemos que dar un paseo -ordena Flocke a Sayid antes de dirigirse de nuevo al escocés -Hay algo que quiero mostrarte.

En la otra parte de la Isla, Richard, Miles, Lapidus, Jack y compañía deambulan por la jungla.

- Te hace pensar, ¿no es cierto? -pregunta Ben a Jack.
- ¿A qué te refieres? -pregunta el médico.
- Ilana. Ahí estaba, seleccionada cuidadosamente por Jacob, entrenada para protegerlos a ustedes, los candidatos. Al poco tiempo de decirte quién eres, vuela en pedazos. La isla acabó con ella -sentencia Ben- Me hace preguntarme qué pasará cuando acabe con nosotros.

Entonces llegan de nuevo a la Roca Negra y Richard se va a adentrar en el barco de nuevo.

- Muy bien. Esto puede llevar unos minutos -explica Alpert- No quiero que nadie, excepto yo, toque la dinamita así que voy a ir solo. ¿Dónde está Hugo?
- Pensé que estaba adelante contigo -responde Miles.

De repente sale Hurley corriendo desde la Roca Negra.

- ¡Corran!
- ¡Corran! ¡Vamos!
- ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos!

Una gran explosión destroza el barco en pedazos. Richard no puede creer lo que ha presenciado.

- ¿Por qué diablos hiciste eso? -pregunta Alpert
- Nos estoy protegiendo -responde Hurley.
- ¿En qué diablos estabas pensando? -exclama Richard, que no hace caso al llamamiento a la calma que hace Jack- ¿Qué se supone que debemos hacer ahora Hugo? Ya está bien. Estamos todos muertos -sentencia.
- Hubiese sido bueno que nos avisaras, Hugo -dice Miles.
- Dije que corrieran -contesta Hurley.
- ¿Por qué hiciste eso?
- Michael me dijo que lo hiciera.
- ¿Quién? -pregunta Miles sorprendido.
- Michael. Es una de las personas que regresa y me grita después de morir.
- Dijo que debía evitar que volaran el avión. Así que, sin dinamita, no hay más explosiones.
- ¿Eso te pasa a menudo? ¿Los muertos te gritan? -pregunta Miles.
- Pasa bastante seguido.
- ¿Y simplemente escuchas lo que dicen?
- La gente muerta es más fiable que la gente con vida.

En el mundo "real" Hurley está en el sanatorio intentando ver a Libby.

- ¿Cómo puedo ayudarlo, Sr. Reyes?
- Quería preguntarle sobre la chica que vi el otro día.
- ¿Libby?
- Me preguntaba si podría verla.
- Bueno, no creo que sea una buena idea. Ella no está bien.
- Claramente, está lo suficientemente bien para hacer un paseo a las Fajitas.
- Bueno, eso fue mi error. Juzgué mal su estado.
- ¿Su estado?
- Tiene problemas con la realidad.
- ¿Qué quiere decir?
- Sólo creo que probablemente no sea una buena idea que usted la vea ahora. Sólo la confundiría.
- Dijo "probablemente", lo que significa que tal vez podría hacer una excepción.
- Bueno, tal vez con su familia.
- ¿O un donante generoso? -propone Hurley sacando una chequera del bolsillo.
- ¿Disculpe?
- La sala de recreo parecía muy vacía cuando entré.
- ¿Qué cree que se podría comprar con 100.000 dólares?

Entonces aparece de nuevo la escena del sanatorio mental, por dentro, con los enfermos. Uno de ellos juega al "Conecta cuatro". Curiosamente hay una pizarra con una Isla y algo que podría ser perfectamente el Humo Negro sobrevolándola...Aparece Libby que se dirige a Hurley que la espera.

- ¿Recordaste? -pregunta ella.
- No. Lo siento. -contesta Hugo.
- Entonces, ¿por qué estás aquí?
- ¿De dónde crees que me conoces?
- No estoy segura. Yo... Sé que no tendrá sentido.
- Ponme a prueba.
- Hace unos días, estaba viendo televisión, y apareció uno de tus comerciales. Y en el momento en el que te vi fue como si me apareciese en la mente. Todos estos recuerdos me aparecieron en mi mente, sobre mi vida. Sólo que eran de otra vida.
- ¿Qué clase de recuerdos? -pregunta Hurley.
- Hubo un accidente aéreo. Y estaba en una isla.
- ¿Y yo estaba ahí? -cuestiona Reyes.
- Eso creo. Nos conocíamos. Nos agradábamos. Y luego cuando llegué aquí, era como si ya hubiese estado aquí antes. Y por alguna razón, Hugo, tengo un recuerdo de
tú también estando aquí.
- Esta es la primera vez que estoy en un manicomio.
- Sí, lo sé. Pero no puedo sacarte de mi cabeza. Por eso la otra noche cuando te vi, tenía que hablar contigo, porque si tú me recuerdas...
- Desearía poder hacerlo, Libby, pero no puedo.
- Lo siento.
- Está bien. Está bien. Estoy loca.
- Sí, probablemente, pero todos tenemos algo, ¿no es cierto? Hay que tener coraje para decirle a un completo extraño que lo conoces de un bizarro universo alterno.
Me asusta el solo hecho de saludar a una chica.
- Lo estás haciendo bien.
- Oye, ¿alguna vez podrás salir de aquí? ¿Que te den un día libre o...
- Sí, estoy aquí voluntariamente.
- Bueno, ¿te gustaría hacer algo?
- ¿Te refieres a una cita?
- Sí.
- Me encantaría.

De vuelta a la Isla, Flocke y Desmond caminan por la Jungla.

- Recuérdame, Desmond, ¿cuánto tiempo estuviste en esa
escotilla presionando ese botón? -pregunta Flocke
- Tres años -contesta el escocés.
- Y aquí estás, en busca de más. Si no la conociera, diría que esta Isla tiene algo contigo.
- ¿La conoces?
- ¿Disculpa?
- No hay nada especial sobre mí, hermano. Esta isla tiene algo con todos nosotros.
- Sí, así es.

Locke se gira de repente y aparece un niño joven mirándoles. Desmond también le ve.

- ¿Qué?
- ¿Quién es? -pregunta Desmond.
- Sólo ignóralo -dice Flocke que intenta irse.
- ¿Conoces a ese chico? -Repite Desmond
- ¡Dije que lo ignores! -insiste, alterado, el Hombre de Negro mientras el niño sonríe y sale corriendo.

Mientras tanto, al otro lado Richard está junto a los restos de la Roca Negra y ordena a Ben que vaya al cuartel Dharma...

- ¿A dónde vas? -pregunta Jack a Richard, quien le ignora.
- Ben, regresa al cuartel de Dharma -ordena Alpert- ¿Sigue habiendo granadas ahí? ¿Explosivos?
- Sí, eso creo -contesta Ben.
- Entonces, ahí es adónde vamos.
- Tal vez deberíamos hablar un minuto -dice Jack.
- ¿Hablar? No hay tiempo para hablar, pero si tú sabes lo que tenemos que hacer, sí sabes cómo evitar que esa cosa salga de la isla sin volar en pedazos ese avión, entonces escuchémoslo. Todos lo escucharemos -replica Alpert.
- Sé lo que tenemos que hacer -interviene Hugo.
- ¿En serio? ¿Qué tenemos que hacer? -pregunta el hombre que nunca envejece.
- Tenemos que ir a hablar con Locke.
- ¿Quieres que nos maten?
- No es mi idea. Es de él -dice Hurley señalando a la jungla. Pero no se ve a nadie...- Jacob dice que tenemos que hablar con Locke.
- ¿Jacob está aquí ahora mismo? -pregunta Richard
- Sí -responde Hurley
- Pregúntale qué es la Isla -propone Alpert, desafiante.
- ¿Qué?
- Hace un tiempo, Jacob me dijo lo que era la isla y si realmente está parado junto a mí, pregúntale.
- No tengo que demostrarte nada, Richard. O vienes conmigo o sigues intentando volar cosas en pedazos. Es tu decisión, amigo -sentencia Hugo que, por primera vez, parece tenerlo todo claro y mucha seguridad.
- Está mintiendo. Jacob no le está diciendo lo que tenemos que hacer porque Jacob nunca nos dice lo que hay que hacer. Voy a hacerlo simplificarlo. Si esa cosa deja la isla, eso es todo. Se terminó.
- ¿Qué cosa se terminó? -pregunta Miles.
- Todo. Voy a destruir ese avión y me vendría bien toda
la ayuda que pueda conseguir. ¿Quién viene conmigo?
- Yo -dice Ben que se levanta.
- Vi a esa cosa en acción, amigo. No quiere hablar. Lo siento -dice Miles a Hurley.
- ¿Alguien más? -pregunta Alpert buscando a más personas para su causa.
- Lo siento, Richard. Sí Jacob dice que hablemos con Locke, hablaremos con Locke -dice Jack- Iré con Hugo.
- ¿En serio? -dice Hurley.
- No se interpongan en nuestro camino -dice Alpert antes de marchar.
- Muy bien, Hurley, vayamos a hablar con Locke -dice Jack mientras se pone la mochila.

-¿COMETIMOS UN ERROR? -escribe Sun en una librea a Lapidus mientras caminan por la noche por la jungla.
-Probablemente -contesta el piloto.
-¿Qué crees que debemos decirle a Locke cuando lleguemos ahí? -diche Hugo a Jack- Quiero decir, ¿cómo rompes el hielo con el monstruo del humo?
- No te preocupes por ello -contesta Jack visiblemente tranquilo- Algo me dice que él va a ser quien más hable.
- O podría matarnos a todos -propone Hugo.
- Sí, podría.
- No vi a Jacob. Lo dije porque quería que todos me escucharan.
- Lo sé -admite Jack.
- Entonces, ¿por qué viniste conmigo?
- Desde que murió Juliet, desde que hice que muriera, todo lo que quería era arreglarlo. Pero no puedo. No puedo arreglarlo. No tienes idea lo difícil que es para mí sentarme y escuchar a otras personas que me digan lo que debo que hacer. Pero creo que tal vez ese es mi deber ahora. Tal vez sea eso lo que debo hacer.
- A menos que nos lleves a que nos maten -interrumpe Hurley- - Ir a ver a Locke fue mi idea, no de Jacob.
- Hurley, me pediste que confíe en ti. Estoy confiando en ti -incide Jack.
- Es bueno que lo hagas, amigo, porque no tengo idea de
adónde estoy yendo.

Se oyen susurros en el bosque.

- Esperen. Está bien. Creo que sé qué son estas cosas -dice Hurley.
- ¿Sí? ¿Qué diablos son? -pregunta Lapidus.
- Esperen aquí -dice Hugo antes de meterse en la oscuridad- Oye, ¿estás por aquí? ¡Michael!

Entonces aparece Michael.

- Estás atrapado en la isla, ¿no es cierto?
- Por lo que hice.
- Y hay otros aquí como tú, ¿no es cierto? ¿Eso son los murmullos?
- Sí. Somos los que no podemos seguir adelante.
- ¿Sabes dónde está Locke?
- Ahí -dice Michael señalándole un punto de la Isla.
- Gracias.
- ¿Hay algo que pueda hacer para ayudarte? -pregunta Hugo.
- No dejes que te maten -dice Michael.
- Está bien.
- Y, Hurley, si vuelves a ver a Libby dile que lo lamento mucho.
- Me aseguraré de decírselo, amigo -dice, emocionado, Hurley.

En la realidad alternativa, él ha preparado un picnic romántico con Libby en la playa.

Por sorpresa, Flocke tira a Desmond al pozo

- Traje seis tipos diferentes de quesos. No sé cuáles son, pero la señora de la tienda dijo que era buenos, así que pensé que te gustaría el queso porque a todos les gusta el queso. ¿Algo está mal? -dice Hurley a Libby.
- No, no mal, es sólo que estoy fuera de lugar.
- ¿Ya habías estado aquí?
- No.
- Es sólo que estar aquí contigo me parece algo familiar. Es como la cita que nunca tuvimos. Sueno completamente loca, ¿no es cierto?
- No. No del todo -admite él.
- ¿Por qué quieres estar conmigo?
- ¿Por qué quieres estar conmigo? -repite él la misma pregunta que ha hecho Libby.
- ¿Qué?
- Vamos. Mírame.
-Quiero estar contigo porque me agradas.
-Sí, pero te agrado porque estás "loca".

Entonces Hugo la besa y en ese momento ve imágenes de la Isla. Le ocurre exactamente lo mismo que a Desmond cuando dio la mano a Penny en el episodio anterior.

- ¿Qué? ¿Qué ocurre?
- Vaya.
- ¿Qué?
- Yo creo que estoy recordando cosas.
- ¿En serio?
- ¿Quieres decir que no estoy loca?
- No, no creo que lo estés.

Mientras tanto, Desmond ve la escena desde su coche y se marcha, al parecer con la sensación de haber cumplido con su deber.

- Ya llegamos -dice Flocke.
- ¿Qué es eso? -pregunta Desmond.
- Es un pozo. Déjame adivinar. Te preguntas cuán profundo es - afirma el Hombre de Negro.
- Leíste mi mente.
- ¿Tienes alguna idea de cuán viejo es este pozo, Desmond?
- ¿Muy viejo?
- Eso es correcto. Muy viejo.
- De hecho, es tan viejo que la gente que cavó este pozo lo hizo completamente a mano. Sólo Dios sabe cuanto tiempo les llevó.
- Parece mucho trabajo solo para conseguir un poco de agua.
- No estaban buscando agua. Buscaban respuestas. Hace mucho tiempo, lugares como el que estás parado ahora hacían que las agujas de las brújulas giren. Y las personas que sostenían las brújulas necesitaban saber por qué así que cavaron.
- ¿Encontraron lo que buscaban? -pregunta Desmond.
- No, no lo encontraron. La razón por la que quería que vieras esto, Desmond es porque Charles Widmore no está interesado en respuestas. Sólo le interesa el poder. Y te trajo a esta isla para que lo ayudes a encontrar lo que busca. Después de todo, este no es el único pozo.
- ¿Y esa es la razón por la que querías que viera esto? -pregunta Desmond.
- ¿Por qué no tienes miedo? -pregunta Flocke.
- ¿Disculpa?
- Estás aquí afuera en medio de la jungla, conmigo. Nadie sabe que estás aquí.¿Por qué no tienes miedo?
- ¿Cuál es el sentido de tener miedo? -pregunta Desmond, que deja desconcertado a Flocke...¡que le empuja y lo acaba arrojando al fondo del pozo!

Entonces se va y se encuentra con Sayid.

- ¿Cómo está nuestro amigo? -pregunta el iraquí.
- Ya no tenemos que preocuparnos por él.
- ¿En dónde estuviste? -interviene Sawyer.
- Fui a caminar, James.
- Bueno, ahora que estiraste tus piernas, tal vez puedas...

En ese momento aparece Hurley en el campamento, con una antorcha. Sawyer no puede creer lo que ve...

- Hijo de perra -exclama James.
- Hola -dice Hugo.
- Hola, Hugo.
- No sé quién eres, amigo, o lo que quieres, pero tenemos que hablar contigo.
- ¿"Tenemos"?
- Hay otras personas conmigo.
- Pero el asunto es que ustedes tienen armas y nosotros tenemos armas y no quiero que nadie resulte herido o muerto. Así que, no vamos a hacer nada, y quiero tu palabra de que ustedes tampoco van a hacer nada -Hurley se destapa como un gran negociador.
- Tienes mi palabra -dice Flocke (aunque sepamos que eso no tiene demasiado valor :))
- Está bien, muchachos. Ya pueden salir -ordena Hugo.

Salen todos de la oscuridad y se produce el reencuentro. Kate sonríe a Jack.

- Hola, Jack -dice Flocke.
- Hola -responde el médico.

En la realidad alternativa, Desmond observa a Locke saliendo del colegio en silla de ruedas cuando es sorprendido por Ben Linus.

- ¿Está esperando a alguien en particular? -pregunta Ben.
- ¿Disculpe? -dice Desmond.
- Noté que está aquí hace un rato, viendo a los niños,
y es una escuela. ¿Tiene un hijo que asista aquí?
- No. No. Yo estaba...Acabo de mudarme al vecindario, y estoy buscando una escuela para mi hijo.
- ¿Cómo se llama su hijo?
- Charlie.
- Bueno, ya que soy profesor de aquí, puedo responder por la escuela. Es una escuela maravillosa -dice Ben, que en realidad parece desconfiar.
- Es bueno saberlo. Gracias.
- Bueno, fue agradable hablar con usted.
- Que tenga un buen día.

Entonces ocurre algo completamente inesperado. Una situación diametralmente opuesta a la sucedida en la Isla. Desmond coge su coche y se dirige a gran velocidad hacia Locke y le atropella violentamente. Queda malherido en el suelo.

-¡Llamen al 911! ¡Háganlo ahora! -dice alguien que pasa por allí.
- ¿Sr. Locke? Dios mío -dice Ben- No se mueva. Lo llevaremos a un hospital- ¿Sr. Locke? Sr. Locke, ¿puede escucharme?

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Última actualización el Miércoles, 14 de Abril de 2010 15:21  

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