Título original
What they died for
Título en castellano
Por lo que murieron
Emisión USA
18 de mayo 2010
Emisión prevista España
--
A continuación, puedes encontrar la transcripción, literal, del episodio retransmitido en la cadena ABC.
Volvemos a un episodio que comienza con aquello de "En anteriores capítulos de Perdidos", tras el de "A través del mar" de la semana pasada.
Jack se levanta en una cama. Abre los ojos en una forma similar a como lo hace justo al inicio de la serie. Va al baño y se encuentra con que la herida del cuello parece algo mayor de lo que era cuando se la vio por primera vez.
Va a desayunar con su hijo David. Le dice que abrir una caja de cereales no es "prepara el desayuno".

- Buenos días -dice Jack.
- Buenos días. Preparé el desayuno -dice David.
- Técnicamente, abrir una caja de cereal no es preparar el desayuno.
- Vendrás al concierto esta noche, ¿no? -pregunta David.
- Por supuesto -contesta Jack, quien pregunta por la enigmática madre de David...- ¿Tu madre también irá?
- Sí. ¿Por qué? No vas a ponerte extraño, ¿no? -cuestiona David
- ¿Por qué me pondría extraño? -responde Jack, con otra pregunta...
- No te pongas extraño.
- No lo haré -concluye, sonriendo.
Entonces aparece Claire, que se ha quedado a dormir en la casa de su hermano.
- Buenos días -saluda Claire
- Buenos días -saluda Jack, que la invita a desayunar- ¿Quieres un poco de cereal?
- Sí, gracias -responde Claire que parece contenta por no estar sola.
- ¿Cómo te sientes? -pregunta Jack.
- Estoy bastante bien. Patea como loco en la noche, así que...
En ese momento una llamada de teléfono interrumpe la escena.
- ¿Jack Shephard?
- Hola, Sr. Shephard.Lo estamos llamando de Oceanic Airlines para informarle que localizamos su equipaje perdido -dice una voz al otro lado del teléfono.
-¿El ataúd de mi padre?¿Lo encontraron? -pregunta Jack, sorprendido.
- Sí, señor. Llegará a Los Ángeles al final del día.
- Son excelentes noticias. Gracias.
- Seguro, señor. En Oceanic nos apena que hayamos tardado tanto tiempo. Buen día, señor.
En ese momento se ve que la persona que llama no es de Oceanic...es Desmond Hume, desde un coche. La llamada forma parte del plan del escocés para reunirlos a todos...

En la Isla, Jack intenta curar a Kate. Se repite la escena del inicio de la serie curiosamente. Él saca hilo de un trozo de tela para coserle la herida que tiene en el hombro.
- Es lo mejor que puedo hacer. Va a doler un poco. La bala traspasó pero si no hago esto podría infectarse. Lo siento.
Entonces Kate habla...
- Tuvieron una niña, ¿sabes? Su nombre es Ji Yeon. Jin ni siquiera la llegó a conocer. Locke les hizo esto. Tenemos que matarlo, Jack.
- Lo sé -afirma el doctor.
En la playa siguen llegando restos. Algo parecido a los restos de un salvavidas, cajas rotas... Sawyer lo mira todo desde la arena. Tiene la mirada fija en el salvavidas que está sujeto al vaivén de las olas.
Se produce una escena emotiva. Jack, Sawyer, Kate y Jack están pensativos mirando al mar, pero tienen la mirada desafiante.
- Deberíamos ir yendo -dice el doctor Shephard.
- ¿A dónde? -pregunta Hugo.
- Antes de que muriera Sayid dijo que Desmond estaba en un pozo. Si Locke quiere que Desmond muera, entonces vamos a necesitarlo -argumenta Jack.
Todos siguen a Shephard por la selva...
En la línea alternativa, Locke está de nuevo en el centro escolar, parece recuperado. Está de nuevo junto a su furgoneta. Desmond le observa de nuevo.
Las alumnas le saludan. Están contentas por volver a verle.

De repente, aparece Ben Linus que golpea el capó del coche de Desmond en cuanto se percata de su presencia.
- ¡Oye! No te atrevas. Es él. El tipo que atropelló al Sr. Locke. Que alguien llame a la policía. Vi lo que hiciste. No dejaré que vuelvas a lastimar al Sr. Locke.
Desmond se baja del coche y le pega un puñetazo en la cara. Le golpea en repetidas ocasiones.
- No estoy aquí para lastimarlo. Estoy aquí para ayudarlo a dejarlo ir -dice Desmond mientras sigue zamarreándolo.
- ¿Quién eres? -pregunta el Doctor Linus.
-¿Quieres saber quién soy? -pregunta Desmond de forma desafiante mientras sigue golpeándole.
Entonces Ben sufre una especie de flash mental en el que ve la imagen de Desmond golpeándole en el muelle. El escocés huye con su coche y deja al profesor tirado que, en el suelo, sigue pensativo tras lo ocurrido.
De nuevo vuelven a aparecer Miles, Ben y Richard en la Isla.
-¿Estás seguro que esto es un atajo? -pregunta Miles.
- He vivido en estas casas por mucho tiempo, Miles. Creo que puedo recordar como llegar a ellas -responde Ben con seguridad.
- Bueno, yo he vivido en esas casas 30 años antes que tú. También conocido como "la semana pasada". Y no tengo idea de dónde estamos.
- Supongo que es algo bueno que me estés siguiendo a mí.
- ¿Puedo preguntarte a cuánto explosivo tienes acceso, Ben? -pregunta Alpert.
- Más que suficiente para destruir el avión 10 veces y evitar que salga de la isla -asegura Ben.
- Ha pasado mucho tiempo. ¿Estás seguro que sigue ahí?
- Es C4, Richard. Puse algo de esfuerzo para esconderlo.
- Déjame adivinar. En el tarro de las galletas -bromea Miles.
- No seas ridículo. Está en mi habitación secreta trás de la biblioteca -admite Linus.
Llegan al poblado y Miles se detiene y empieza a girar sobre si mismo. Se agacha al suelo.
- ¿Qué ocurre? -pregunta Linus.
- Es sólo que, ya sabes, me siento extraño cerca de cosas muertas -explica el oriental.
- ¿Hay algo que quieras compartir con nosotros, Miles? -dice Linus.
- No creo que... -dice Miles...
- ¿Qué ocurre? -Ben está desconcertado ante la reacción de sus dos acompañantes.
- Es Alex. Es tu hija. Después de que te fuiste la enterré -explica Richard Alpert.
- Gracias, Richard -agradece Linus.
Dentro de la casa, Ben se dirige directamente al escondite. Mientras tanto, Miles observa una especie de puerta que tiene también unas inscripciones como las que ya hemos visto otras veces en la serie. Parecen estar escritas en egipcio.
- ¿Qué es eso? ¿Una habitación más secreta? -Miles pide explicaciones a Ben.
- Es el lugar donde me dijeron que podía llamar al monstruo. Eso fue antes de darme cuenta que era él quién me llamaba -ironiza Linus antes de conseguir abrir la caja fuerte donde tiene el explosivo- Muy bien. Richard, es tu idea. ¿Vamos a averiar al avión o a volarlo en pedazos?
- Volarlo en pedazos -asegura Alpert.
- Entonces, será mejor que nos llevemos todo -dice Ben.
En ese momento oyen un ruido. Es Zoe que está escondida en la cocina. Con ella, Charles Widmore...
- ¡No te muevas! Muéstrame las manos.
- Tranquilícense. Está bien -dice Zoe
- ¿Quién diablos eres tú? -pregunta Ben.
- Está conmigo -dice Widmore- Hola, Benjamin. ¿Puedo pasar?
Widmore se bebe un vaso de agua y empieza a hablar a los habitantes de la casa.
- ¿Qué estás haciendo aquí? -pregunta Linus.
- Baja el arma, Benjamin.
- Ve al muelle, saca el equipo del bote y luego húndelo -ordena Widmore a Zoe.
- De acuerdo -contesta ella.
- No irá a ninguna parte -amenaza Ben- Si no me respondes, te juro que...
- Si me disparas, tu única oportunidad de
sobrevivir habrá desaparecido -explica Widmore- Ve. Él no hará nada.
Entonces la científica sale para cumplir las órdenes del millonario inglés.
- ¿Qué haces aquí, Richard? -pregunta Widmore.
- Vinimos a buscar explosivos para destruir el
avión en la otra isla -argumenta el hombre eternamente joven.
- ¿Por qué harías eso?
- No es de tu incumbencia.
- Tengo el avión lleno de explosivos desde que llegué aquí. Como siempre, Benjamin, estoy tres pasos adelante tuyo.
- ¿Cómo hiciste para regresar aquí, Charles? -pregunta sorprendido Ben.
- Jacob me invitó.
- Es mentira. Nunca viste a Jacob.
- Claro que sí. Me visitó. No mucho después de que tu gente destruyera mi carguero. Me convenció de los errores en mis métodos y me dijo todo lo que tenía que saber para este preciso propósito.
- ¿Qué propósito?
En ese momento, el inglés recibe una comunicación por walkie-talkie de Zoe.
-Charles -llama la científica que, con unos prismáticos, está mirando hacia alguien...
- ¿Sí?
- Es Locke. Ya viene.
- ¿Te ha visto?
- No, no lo creo. Nuestro bote sigue ahí. No tuve tiempo de...
- Corre. Regresa aquí lo más rápido que puedas -pide Widmore a Zoe justo antes de decirle al resto lo que tienen que hacer...- Si no quieres morir, tenemos que escondernos.
En la realidad alternativa, Linus está siendo curado por una enfermera.
- Esto puede arder un poco, Sr. Linus -explica ella antes de acercarle un algodón con alcohol.
- En realidad, es Dr. Linus.
- Voy a buscar que una bolsa de hielo.
- ¿Dr. Linus? ¿Se encuentra bien? Escuché que hubo un incidente en el estacionamiento -dice Locke, que entra en la habitación (debe ser la enfermería del colegio).
- Sí, me metí en una pelea -explica Ben.
- ¿Una pelea? ¿Con quién?
- Vi al hombre que lo atropelló, Sr. Locke. Había regresado. Me acerqué, y él me atacó. Y luego pasó la cosa más extraña. Mientras me estaba golpeando, creo que vi algo... -dice, antes de interrumpir su discurso cuando ve que Locke saca su teléfono móvil y empieza a marcar- ¿Qué está haciendo?
- Estoy llamando a la policía -explica Locke.
- No querrá hacer eso -dice Ben.
- ¿Por qué no? -cuestiona, extrañado, Locke.
- El hombre me dijo que no intentaba hacerle daño. Me dijo que estaba intentando que usted lo deje ir.
En el teléfono, un agente de Policía se identifica como agente de la LAPD (Policía de Los Angeles)...
- Y por alguna razón, le creí.
- ¿Tiene alguna idea de qué estaba hablando, Sr. Locke? ¿Significa algo para usted? -pregunta Ben mientras el hombre de la silla de ruedas se queda pensativo y cierra el teléfono móvil.
Al otro lado, en la comisaría, se ve al agente que estaba al teléfono.
- ¿Hola? Policía de Los Ángeles.
- Disculpe -pregunta Desmond al llegar a la comisaría en la que trabajan Miles y James Ford- Me gustaría ver a algún detective, por favor.
- ¿Qué ocurre con tu atuendo? ¿Murió alguien? -recrimina Sawyer a Miles, que está poniéndose una corbata.
- ¿La beneficencia en el museo de mi padre? ¿El concierto del que te hablé toda la semana? ¿Lo recuerdas? -explica Miles.
- Sí, es lo único que estuve pensando -ironiza Sawyer- Todavía puedes ser mi cita si quieres.
- ¿La pelirroja que me odia estará ahí?
- Charlotte. Sí.
- Sí, paso.
De repente, llega un agente con Desmond.
- Detective Ford, este tipo tiene algo para decirle.
- ¿Sí? -responde James.
- Hubo un atropello con fuga hace unos días en la Escuela Washington Tustin.Y luego esta mañana uno de los profesores fue golpeado fuertemente por el mismo sospechoso -explica Hume.
- ¿Sí? ¿Y? -pregunta James.
- Yo soy el sospechoso -dice Desmond, entregándose.
Entonces le llevan a los calabozos.
- Gracias por ahorrarle a los contribuyentes la molestia de que te atrapemos -dice Sawyer.
- De nada -contesta Hume.
En la celda, se encuentra con Sayid Jarrah y, en la de al lado, está tumbada Kate. Desmond sonríe a ambos y les saluda. Sigue con su plan.
En la Isla, Jack sigue con sus acompañantes por la junga.
- ¿Tienes alguna idea de dónde está este pozo? -pregunta Sawyer.
- Sayid dijo que estaba cerca de nuestro campamento. Estamos a una hora -contesta Jack.
- Si Locke quería que Desmond muriera, ¿por qué no lo mató?
- ¿Quién sabe? Tal vez sea una de sus reglas.
- La bomba en el submarino. Dijiste que no podía matarnos -dice Sawyer...
- Ya me he equivocado antes -admite Jack.
- Yo los maté, ¿no es cierto?
- No. Él los mató -concluye el doctor.
Entonces Hurley se detiene porque ve al niño pequeño en la Isla.
- ¿Te encuentras bien? -pregunta Kate.
- Sí, estoy bien -responde Hugo.

Entonces el niño vuelve a aparecerse de repente en cuanto la "Pecosa" sigue adelante. Habla con Hugo...
- Dame las cenizas -pide alguien que "parece" ser Jacob de pequeño.
- ¿Qué? ¿Quién eres? -pregunta Hurley.
- Dame las cenizas que tomaste de las cosas de Ilana después de su muerte. Sé que están en tu bolsillo.
- ¿Por qué?
- Porque son mías.
- ¿Para qué las quieres?
Entonces el niño se las quita y sale corriendo.
- ¡Oye! -grita Hugo mientras corre tras él.
Corriendo se encuentra ahora con Jacob de mayor, que está ante una pequeña hoguera.
- Hola, Hugo -dice Jacob.
- Amigo. Estuve esperando que aparecieras. ¿Dónde estabas? -pregunta Hugo.
- No importa. Ahora estoy aquí.
- ¿Viste a un niño corriendo por aquí con tus cenizas?
- Mis cenizas están ahí en ese fuego. Cuando se quemen, no volverás a verme -explica Jacob.
- ¿Qué? -pregunta Hugo sorprendido.
- Trae a tus amigos. Estamos muy cerca del final, Hugo.
Flocke ha llegado al muelle y avanza hacia Ben, Miles, Widmore, Zoe y Richard.
- Charles, vámonos. No hay tiempo. Linus tiene una habitación secreta. Vamos. ¿Qué estás esperando? -Richard convence a todos para que se escondan ante la llegada del Hombre de Negro.
- No me interesa ocultarme -dice Ben- De todas formas, va a encontrarme tarde o temprano. Prefiero terminar con ello
- Ambos son excelentes planes, pero prefiero elegir la supervivencia -explica Miles- Si nos necesitas, estaremos corriendo por la jungla.
- Miles, espera. Dame tus radios -dice Ben.
- ¿Por qué? -pregunta Charles Widmore.
- Porque lo pedí -argumenta, escuetamente, Linus que se dirige a Miles- Gracias. En caso de que te necesite...
- Va a matarte. Lo sabes -dice Widmore.
- Entonces supongo que esto es una despedida -concluye Ben.
- ¿Quieres acompañarme afuera mientras espero lo inevitable?
- Voy a hablar con él. Conozco a este hombre. Todo lo que quiere es que me una a él, y si logro que se vaya conmigo, tal vez les dará a ustedes una posibilidad -Alpert quiere sacrificarse él para que sus compañeros ganen tiempo en la selva.
- Buena suerte con eso -Miles que quiere salir "a escape"
Entonces Alpert sale de la casa y pasea por Dharmaville. Entonces el Humo Negro aparece de repente, lleva en volandas a Alpert y lo estrella. Parece que ha muerto. De nuevo, otra escena que, aunque no queda clara (el golpe ha sido muy violento) da a entender que ha desaparecido otro de los personajes "grandes" de la serie, en un abrir y cerrar de ojos.

Linus entonces sin inmutarse, se sienta en el porche de una de las casas a esperar la materialización de Flocke. Entonces él llega...
- Justo el hombre que estaba buscando -dice Flocke.
- Bueno, me encontraste -admite Ben que, ironizando, continúa- ¿Puedo traerte un vaso de limonada?
- Necesito que tú mates a unas personas por mí, Ben -solicita el Hombre de Negro.
- ¿Y por qué haría eso? -cuestiona Ben.
- Porque una vez que me vaya de esta isla, podrás quedarte con todo -explica Flocke.
- Muy bien.
- Bien. Ahora, ¿de quién es el bote que está en el muelle?
- Creo que es de Charles Widmore.
- ¿Y sabes dónde podría encontrarlo?
- Se está escondiendo en mi ropero.
No se sabe si esto forma parte o no de un plan, pero Ben no aguanta, lo que se podría decir, un interrogatorio.
En la realidad alternativa, Alex y Linus se encuentran en la puerta del instituto.
- Dios mío. Oiga, Dr. Linus.
- Hola, Alex.
- Dios mío. ¿Qué pasó?
- Me encontré frente a una persona que tenía un poco de temperamento.
- ¿Qué? ¿Por qué alguien querría lastimarlo a usted? Usted es la persona más amable.
- Supongo que me confundieron con otro.
- Bueno, no debería conducir. Mi mamá me está esperando por ahí. Déjenos que lo llevemos a casa.
-No, no quiero molestarte.
-Dr. Linus, por favor. Tiene una mano. Se parece a Napoleón.
- Excelente punto.
- ¡Oye, mamá! ¿Podemos llevar al Dr. Linus a casa? -pregunta Alex a su madre que está en el coche. Cuando sale para responder, ¡sorpresa! Se trata de Danielle Rousseau.
- Por supuesto -dice ella- Después de todo lo que hizo por mi hija, llevarlo es lo menos que puedo hacer.
Se presentan el uno al otro.
- Soy Danielle.
- Benjamin Linus.
- Oye, mamá, ¿puede venir a cenar el Dr. Linus? Es noche de pollo con vino.
- Eso no es necesario.
- No, no, insistimos, aunque tengamos que secuestrarlo -Danielle incide y, curiosamente, habla de "secuestrarlo" algo que ha ocurrido en varias ocasiones en esta serie...y más entre ellos- Entre, por favor.
En la casa de Danielle y Álex, ambos hablan

-¿Puede traerme ese plato? Dr. Linus, gracias. Es muy bueno poder cocinar para alguien además de Alex.
- Si no le molesta que pregunte, ¿dónde está su padre? -pregunta Ben.
- Murió cuando Alex tenía 2 años.
- Probablemente sea por eso que está tan apegada a usted -argumenta Roussea, dejando a Ben algo "fuera de juego".
- ¿Disculpe? -pregunta él.
- Todo el interés que ha puesto en ella, toda la ayuda que le ha dado. Usted es lo más cercano a un padre para ella.
Entonces él se va y la mira estudiando en el escritorio del salón de la casa. Se emociona y se le caen unas lágrimas.
- ¿Se encuentra...¿Se encuentra bien? -pregunta Roussea a Ben.
- Estoy bien. Estoy seguro que es la cebolla.
- Pondré menos la próxima vez.
Ambos se quedan mirándose fijamente.
En la Isla, Ben entra en la casa con Flocke y da explicaciones al Hombre de Negro.
- Después de ti. Charles y su amiga están aquí. Ella está armada, pero supongo que eso no es un problema para ti -explica Ben.
- Espera aquí. No tienes que ver esto -dice Flocke antes de intentar retirar la estantería de libros de la casa de Linus.
- Quiero ver esto -afirma Ben.
Flocke está extrañado, pero se lo permite. Entran en la sala oscura. En ella están Charles y Zoe.
- Lo siento, Charles -se excusa Ben, ante la mirada de Widmore.
- Que agradable sorpresa -dice Widmore a Flocke.
- Qué bueno es poder hablar sin esas vallas entre nosotros. ¿Y quién eres tú?
- Zoe. Mi nombre es Zoe. Yo...
Widmore interrumpe.
- No le hables. No digas nada.
En ese momento, Flocke saca un cuchillo y le corta el cuello a la científica.
- ¿Por qué hiciste eso? -pregunta Widmore.
- Le dijiste que no me hable. Eso la hizo inútil.
- Ahora, Charles, está claro que no tienes miedo a morir. Así que hay sólo una forma de motivarte para que me digas lo que quiero saber. Pronto, todo esto se terminará. Conseguiré lo que quiero. Y finalmente me iré de esta isla. Y cuando lo haga, lo primero que voy a hacer es matar a tu hija. Penny -explica el Hombre de Negro.
- La matarás te hable o no -dice Widmore.
- No, no lo haré. Te doy mi palabra -afirma Flocke.
- ¿Y se supone que debo aceptar tu palabra? -cuestiona el inglés.
- Dime por qué regresaste aquí, y no lastimaré a tu hija.
- Traje a Desmond Hume de regreso por su resistencia
única al electromagnetismo. Era una medida como último recurso.
- ¿Qué quieres decir con último recurso? -se pregunta el Hombre de Negro.
- No diré nada más frente a él -explica Widmore mirando a Ben.
Ben se da la vuelta.
- Bueno, entonces susúrramelo.
Entonces, cuando Widmore intenta acercarse a Flocke para contarle algo al oído, Ben se da la vuelta y le dispara varias veces hasta matarle.
- No llegó a salvar a su hija -dice, fríamente Ben.
- Ben, nunca dejas de asombrarme -admite el Hombre de Negro- Por suerte, ya me dijo lo que necesitaba saber, así que no se produjo ningún daño.
- Bien. ¿Dijiste que había otras personas que matar? -pregunta Ben que parece colaborar ciegamente con el Hombre de Negro.
En la jungla, es de noche y todos llegan hasta donde está Jacob, junto a la hoguera.
- Hola, Kate, James, Jack -saluda Jacob a todos
Hugo intenta explicar a todos dónde está Jacob porque cree que nadie más que él lo ve...
- Está junto al fuego. Saludó a... -dice Hugo.
- Lo escuché -afirma Jack.
- ¿Qué? ¿Puedes verlo? -pregunta Hurley muy sorprendido.
- Sí, puedo verlo -admite Jack.
- ¿Kate? ¿Sawyer? ¿Ustedes también? -pregunta Hugo.
- Entonces, tú eres quién escribió nuestros nombres en el muro.
- Así es.
- Sun y Jin Kwon, y Sayid Jarrah. ¿Escribiste sus nombres en el muro? -pregunta Kate.
- Sí -admite Jacob.
- ¿Es por eso que están muertos?
- Lo lamento mucho.
- ¿Lo lamentas? -pregunta Kate con enfado.
- Kate -Hugo intenta tranquilizarla.
- No, quiero saber por qué...Quiero saber que Sun, Jin y Sayid no murieron en vano -solicita la "Pecosa".
- Ven a sentarte y les diré por lo que murieron. Les diré por qué los elegí y por qué los elegí a ustedes. Y luego les diré todo lo que necesitan saber sobre proteger esta isla, porque cuando ese fuego se apague, uno de ustedes tendrá que comenzar a hacerlo.
En la realidad alternativa, Locke se acerca al despacho del doctor Shephard.
- ¿Tiene un minuto? -pregunta Locke.
- Sr. Locke. Sí. Sí, pase.
Comienzan a hablar mientras John mira la foto en la que salen Jack, Christian y David Shephard.
- ¿Ese es su hijo?
- Sí. Eso fue el último Día de Acción de Gracias.
- Se parece a usted.
- No le diga eso a él.
- ¿Qué puedo hacer por usted, Sr. Locke? -pregunta Jack.
- Dr. Shephard, usted y yo viajamos en el mismo avión desde Sidney. Me dio su tarjeta, y al día siguiente, la tiré. No se ofenda.
- En lo absoluto.
- De todas formas, luego unos días después, me atropella un auto. Y de todos los doctores de Los Ángeles, termino con usted. Luego, después de que me salvó la vida sigue queriendo curarme, y yo sigo sin querer ser curado. Muy bien. Luego el hombre que me atropelló aparece de nuevo en mi escuela hoy. Golpea a un profesor en el estacionamiento. Pero, ¿sabe lo que le dijo? Dijo que no estaba ahí para hacerme daño. Estaba ahí para ayudarme a "dejarlo ir", lo cual es exactamente lo mismo que usted me dijo la última vez que nos vimos.
- Disculpe. ¿Está insinuando que envié a este hombre para que lo atropelle?
- No. No, no.
- Pero, ¿Y si todo esto está pasando por una razón. Tal vez se supone que usted está destinado a curarme.
- Sr. Locke, quiero curarlo, pero creo que está confundiendo coincidencia con destino.
- Puede llamarlo como guste, pero aquí estoy, y yo creo que estoy listo para desprenderme de esta silla -concluye Locke que, por fin, quiere ser operado. Jack sonríe.
En la Isla, Jacob, en torno a una fogata, comienza a explicar su papel a los candidatos.
- No sé por dónde comenzar -admite Jacob.
- ¿Qué te parece si nos dices por qué nos trajiste a esta isla? -pregunta Hugo.
- Los traje a todos ustedes aquí porque cometí un error. Un error que cometí hace mucho tiempo, y ahora gracias a eso, es muy posible que cada uno de ustedes y todos sus seres queridos estén a punto de morir.
- ¿Qué error? -pregunta James Ford.
- Ustedes lo llaman "el monstruo". Soy responsable de lo que le pasó a él. Yo lo hice de esa forma. Y desde entonces, ha intentado matarme. Era sólo cuestión de tiempo para que descubriera cómo hacerlo, y cuando lo hiciese, alguien tendría que reemplazarme. Y por eso los traje a todos ustedes aquí.
- Dime algo, Jacob -pregunta Sawyer- ¿Por qué tengo que ser castigado por tu error? ¿Qué te hace creer que puedes meterte con mi vida? Yo estaba perfecto hasta que me trajiste a esta maldita roca.
- No es cierto. Ninguno de ustedes estaba bien. No arranqué a ninguno de ustedes de una existencia feliz.
- Todos ustedes tenían problemas. Los elegí porque eran como yo. Todos ustedes estaban solos. Todos estaban buscando algo que no podían encontrar ahí afuera. Los elegí porque necesitaban este lugar tanto como este lugar los necesita a ustedes.
- ¿Por qué tachaste mí nombre en tu muro? -pregunta Kate.
- Porque te convertiste en madre. Es sólo una línea de tiza en una cueva. El trabajo es tuyo si lo quieres, Kate.
- ¿Cuál es el trabajo? -pregunta Jack.
- Hay una luz en el centro de la isla. Tienen que asegurarse que nunca se vaya. Así es como la protegen.
- Tu amigo el monstruo dijo que no había nada que proteger -interrumpe Sawyer.
- Tienen que protegerla de él. Ustedes deben hacer lo que yo no pude. Lo que no pude hacer.
- Quieres que lo matemos -dice Jack- ¿Es acaso posible?
- Eso espero, porque seguramente intentará matarlos.
- Así que, ¿cómo vas a elegir? -pregunta Hugo.
- No voy a elegir, Hugo. Quiero que ustedes tengan la única cosa que nunca tuve, una opción.
- ¿Y si ninguno de nosotros lo elige? -pregunta Kate.
- Entonces esto terminará muy mal -contesta Jacob.
- Yo lo haré. Por esto estoy aquí -dice Jack, levantándose y poniéndose frente a él- Esto es lo que se supone que tengo que hacer.
- ¿Es eso una pregunta, Jack? -pregunta Jacob.
- No.
- Bien. Entonces, ya es hora -concluye Jacob.
- Y antes pensaba que ese tipo tenía un complejo de creerse un dios -dice Sawyer a Kate
- James -increpa Kate.
- Sí, lo sé.
- Me alegro de no ser yo -dice Hugo.
Jacob y Jack se han separado del grupo. El primero quiere explicarle algo al médico.

- ¿Recuerdas ese campo de bambú donde despertaste cuando llegaste aquí? -pregunta Jacob a Jack.
- Sí.
- Más allá de ese campo, cruzando la llanura, está el corazón de la isla. Ahí es donde está la luz. Ahí es donde intenta ir. Y eso es lo que tienes que proteger -explica Jacob.
- ¿Pasando los bambú? No hay nada ahí -asegura Jack.
- Sí, claro que sí, Jack. Y ahora podrás llegar ahí.
Entonces Jacob se agacha y deja la antorcha clavada en el suelo. Parece que va a iniciar el mismo ritual que su madrastra hizo con él. Entonces coge algo de agua de un manantial.
- ¿Tienes una copa? -pregunta Jacob.
- Sí. Sí, en realidad, tengo una -contesta Shephard.
- Bebe esto -dice, mientras llena el jarrillo de lata que le ha dado el médico.
- ¿Durante cuánto tiempo tendré que hacer este trabajo? -pregunta Jack.
- Todo el tiempo que puedas.
Entonces Jack bebe. Ambos se quedan mirándose.
- Ahora eres como yo -indica Jacob.
El resto, ha visto el ritual desde lejos.
En la realidad alternativa, volvemos a las celdas de la comisaría donde trabajan James Ford y Miles.
- Muy bien. Aquí está Jarrah y Hume. Esta pequeña señorita de al lado es Austen. Ha sido agradable tenerlos a todos, pero se irán del condado, así que la mejor de las suertes y vayan con Dios -explica Sawyer a los oficiales de Policía que le acompañan.
- Todavía puedes dejarme ir -pide Kate a Sawyer desde las rejas.
- ¿Por qué diablos haría eso? -pregunta él.
- Porque te dije que era inocente, y tú me creíste.
- No importa. Aun así no puedo dejarte ir. Soy un policía. No pareces un policía para mí -afirma Kate en tono seductor.
- Es bueno saberlo -dice Sawyer antes de retirarse.
Ahora van en un furgón de Policía los tres: Desmond, Kate y Sayid.
- Creo que es hora de irnos -dice Desmond.
- ¿Qué? - pregunta Kate.
- Dije, "creo que es hora de irnos" -repite el escocés- ¿Estás lista para salir de aquí?
- Disculpa. ¿Quién eres tú? -cuestiona la "Pecosa".
- Es un chiflado que se entregó -dice Sayid.
- ¿Bajo qué cargo te entregaste?
- Atropellé a un tipo en silla de ruedas.
- ¿Ves a lo que me refiero? -dice Sayid.
- Muy bien. Estoy loco. Pero, ¿quieres salir de aquí o no?
- Entonces, ¿qué? ¿Le dirás al conductor que se detenga? -dice, desconfiando, Kate.
- El conductor ya sabe dónde detenerse. Pero cuando eso ocurra, tendrán que darme su confianza.
- ¿Nuestra confianza? -pregunta Sayid.
- Así es. Porque después que los libere, le pediré a cada uno de ustedes que haga algo, y tendrán que prometerme de que lo harán. Así que, ¿qué dices?
- Por supuesto, lo prometo -asegura Sayid.
- ¿Y tú? -pregunta Desmond a Kate.
- Está bien. Lo haré -afirma ella.

Se detiene el furgón. ¡Abre la puerta Ana Lucía!
- Muy bien. ¿Quién es Hume? -pregunta ella.
- Soy yo -afirma Desmond.
- ¿Dónde está tu amigo con mi dinero? De otra forma, tendré que decir que les disparé intentando escapar -explica Ana Lucía.
- No te preocupes. Llegará -argumenta Desmond.
Aparece el Camaro rojo que llevaba Hurley al inicio de la cuarta temporada y, de repente, llega un Hummer amarillo. Están en un muelle. Baja Hugo del coche.
- Lamento llegar tarde, amigo -se excusa Hugo.
- No te preocupes -dice Hume.
- Oye, no me dijiste que Ana Lucia iba a estar aquí -dice Hugo mirando a Desmond...(¿Cómo es que él sabe quién es Ana Lucía? Esto da a entender que Desmond y él han hablado previamente).
- ¿Te conozco, "Tubby"? -dice la agente.
- No. Nunca nos conocimos -afirma Hugo- De todas formas, aquí está tu dinero. $125.000, ¿no es cierto?
- Sí, así es -asegura ella.
- Fue un placer no conocerte -dice Ana Lucía antes de irse.
- ¿No vendrá con nosotros? -dice Hugo a Desmond, refiriéndose a Ana Lucía.
- No, todavía no está lista -afirma el escocés.
- Te traje mi Camaro. Las llaves están en el piso de alfombra. Todo lo demás está en el maletero -dice Hurley.
- Muy bien. Sabes dónde llevarlos, ¿no?
- Por supuesto.
- Muy bien, debemos irnos. Tú con él, y tú conmigo.
- ¿Qué quieres decir con que iré contigo? -dice Kate a Desmond antes de montarse en el Camaro.
- Nosotros iremos a un concierto -asegura Desmond- Vámonos.
En la Isla, Ben y Flocke caminan de noche.
- Oye, ¿puedo preguntarte algo? -pregunta Ben
- Dime.
- Si puedes convertirte en humo cuando quieres, ¿por qué te molestas en caminar?
- Me gusta sentir mis pies en el suelo. Me recuerda que fui humano.
- Ya llegamos.
Entonces llegan al pozo donde debería estar Desmond.

- ¿Tienes sed? -ironiza Ben.
- Este es el pozo en el que tiré a Desmond Hume.
- ¿Cuál es el problema? -pregunta Ben.
- Envié a Sayid para matar a Desmond. Obviamente, no lo hizo.
- Parece que alguien le ayudó a salir -dice Flocke.
- No, Ben. Alguien me ayudó a mí a salir.
- ¿Qué te dijo Widmore?
- Dijo que Desmond era un "último recurso" en caso de fallo. El último recurso de Jacob en caso de que, Dios no lo quiera, yo no pudiera matar a todos sus amados candidatos. La última forma de asegurarse de que yo nunca salga de este lugar.
- Entonces, ¿por qué estás tan alegre de que siga con vida? -pregunta Ben.
- Porque voy a encontrar a Desmond. Y cuando lo haga, va a ayudarme a hacer la única cosa que jamás podría hacer yo mismo. Voy a destruir la isla -concluye Focke.

Coral
said:
Espero que no Igual que hicieron al final de la temporada 4 los tres finales del ataud,¿quien dice que no han metido información invalida para despitar?...esperemos que hallan metido información para despistar y nos llevemos un pedazo de sorpreson explicativo mistico_cientifico...y nos dejen a todos sin respiracion y con las patas colgando....me arrepiento de haberlo leido,despues de 4 años....esperando...no pude evitarlo...gracias por avisar de todos modos aunque a mi no me halla servido de nada... |
































