Título original
Across the sea
Título en castellano
A través del mar
Emisión prevista USA
11 de mayo 2010
Emisión prevista España
23 de mayo de 2010

El episodio comienza con un naufragio. Hay una mujer cerca de la Isla, flotando. Llega a la orilla, donde despierta tras estar inconsciente. Está embarazada.
Comienza a andar por la Isla, llega aun sitio donde hay agua dulce y se pone a beber de un riachuelo. Entonces ve reflejada la imagen de una mujer y se asusta.
-¿Estás herida? Déjame ayudarte -dice la mujer que aparece.
En principio está asustada, pero acaba aceptando. Ella, la náufraga, habla latín.
-Gracias -dice ella quien pasa a una especie de cueva donde comen.
-¿Cuál es tu nombre? -pregunta la mujer que la ha ayudado.
-Mi nombre es Claudia.
-Es un nombre hermoso.
-¿Dónde está el resto de tu gente?
-Solo quedo yo.
-¿Cómo llegaste aquí?
-De la misma forma que tú. Por un accidente.
- ¿Hace cuánto...
- Cada pregunta que responda llevará a otra pregunta. Debes descansar -interrumpe ella- Agradece que estás con vida.
- Había otras personas
en mi barco. Tengo que...
-¡No! Si hay otras personas en la isla, yo las encontraré -vuelve a interrumpir.
Entonces la náufraga empieza a sentir contracciones.
-¿El bebé?
-Ya viene. Ya viene.
Pasamos entonces a una escena con un parto. La mujer que ha acaba de llegar a está dando a luz. Parece un parto difícil.
- Puja. Puja con más fuerza.
- ¡No puedo!
- Sí que puedes.
- Muy bien. Puja una vez más.
Entonces sale un bebé.
- Es un niño -dice la mujer que estaba en la Isla.
- Su nombre es Jacob -dice, en inglés, la mujer que ha llegado tras naufragar.
- Es un niño.
Con admiración, la matrona improvisada mira al nuevo bebé.
-¿Puedo...
De repente se ve que hay otro niño...
-Hay otro bebé. Puja de nuevo. Aquí viene. ¡Ahora!
-¡Sí! Es otro niño -afirma la mujer.
-Solo elegí un nombre -indica la madre. ¿Puedo verlo? -solicita la madre.
-Lo siento -dice ella antes de matarla de un golpe en la cabeza con una piedra y quedarse con los dos bebés.
Se ve que han pasado varios años. Un niño anda por la playa y recoge una caja de la arena. Mira al mar, como si éste la hubiera traído. El juego está compuesto de piedras de color negro y blanco.
Se acerca otro chico. Son Jacob y su hermano cuando eran pequeños.
-¿Qué es eso? -pregunta Jacob.
-Es un juego. ¿Quieres jugar? -responde Némesis (no hay nombre para él todavía).
- ¿Cómo sabes cómo se juega? -cuestiona de nuevo Jacob.
- Simplemente lo sé -explica el futuro hombre de negro.
Sobre este personaje, decir que se presenta de una forma completamente afable. Parece ser un buen niño.
-¿Me enseñas cómo se juega?
- Si prometes no decirle a nuestra madre.
- ¿Por qué no podemos decirle?
- Porque se lo llevará.
- Entonces, ¿quieres jugar o no, Jacob?
- Sí, quiero jugar.
Curiosamente, los dos hermanos se llevan bien. No tienen ningún problema aún...
Avanza la escena. Es de noche y Jacob llega a la cueva donde la madre está tejiendo alguna especie de tela o algo así.
- Hola, Jacob.
- Hola, madre.
- ¿Dónde está tu hermano?
- Está en la playa mirando al océano.
La actitud del hermano de Jacob parece preocupar a la madre.
- ¿Puedo ayudarte?
- Si quieres puedes desenredar eso.
- ¿Qué estaban haciendo tú y tu hermano en la playa? -pregunta la madre.
- Solo estábamos caminando -miente Jacob.
- ¿Me amas, Jacob? -cuestiona la madre, mirándole fijamente.
- Sí.
- Entonces, dime lo que ocurre -sentencia ella.
La madre se acerca a la playa, donde pilla a Nemesis con la caja en la mano.
- ¿Puedo acompañarte? -pregunta la madrastra.
- Sí. Jacob te dijo lo que encontré.
- Por supuesto que sí. Jacob no sabe mentir. No es como tú. -indica la madre.
- ¿Por qué? ¿Cómo soy? -pregunta el joven Némesis.
- Tú eres especial.
- ¿Puedo quedarme con el juego?
- Por supuesto que sí. Por eso lo dejé ahí para ti.
- ¿Tú lo dejaste? -pregunta, sorprendido, Jacob.
- Por supuesto que sí -afirma, mintiendo, la madre.
- ¿De dónde más pudo haber venido?
- De otro lugar del otro lado del mar.
- No hay otro lugar.
- La isla es todo lo que hay.
- Entonces, ¿de dónde venimos nosotros?
- Tú y tu hermano vienen de mí, y yo vengo de mí madre.
- ¿En dónde está ella?
- Murió.
- ¿Qué significa que "murió"?
- Algo de lo que tú jamás tendrás que preocuparte.
Se ve de repente una escena en la que Jacob y Nemesis persiguen a un cerdo por la Isla. De repente se encuentran con que alguien lo ha matado. Alguien que desconocen. Son un grupo de personas. Huyen corriendo a buscar a su madre.
-¡Madre! ¡Madre! -exclaman los dos, que corren despavoridos.
- ¿Qué ocurre? -pregunta la madrastra.
- Vimos personas. Hombres.
- ¿Cuántos había?
- Tres. Mataron a un cerdo.
- ¿Los vieron?
- No. No lo creo.
- ¿De dónde salieron?
- Se parecen a nosotros.
- No son como nosotros. No pertenecen aquí.
- Nosotros estamos aquí por una razón.
- ¿Qué razón? -pregunta Némesis.
- Todavía no es momento -responde ella.
- Madre, ¿qué razón? -insiste Némesis.
- Vengan conmigo -indica ella que los lleva de la mano, con los ojos tapados hacia algún sitio. Por el camino siguen conversando...
- ¿Sabías sobre esas personas? -preguntan ellos.
- Sí -responde ella.
- ¿Por qué no nos hablaste sobre ellos?
- Porque son peligrosos, y no quería asustaros.
- ¿Por qué son peligrosos?
- La misma razón que hace que todos los hombres sean peligrosos. Vienen. Pelean.
Destruyen. Se corrompen. Y siempre termina de la misma forma. (Curiosa la frase que es la misma que dice Némesis a su hermano al final de la quinta temporada).
- ¿Vienen? ¿Vienen de dónde? -pregunta Némesis.
- De otra parte de la isla. Y nunca irás a verlos. Si te encuentran, te harán daño.
- ¿Por qué nos lastimarían? -pregunta Jacob.
- Porque son personas, Jacob, y eso es lo que hacen las personas.
- Pero nosotros somos personas -dice Némesis- ¿Eso significa que podemos lastimarnos entre nosotros?
Entonces ella se detiene y le quita el antifaz a Némesis.
- Hice algo para que nunca se puedan hacer daño entre ustedes.
Entonces les gira y los enfrenta a una especie de luz.
- ¿Qué es este lugar?
- Es la razón por la que estamos aquí.
Caminan hacia la luz, que está metida en una cueva.
- No entren.
- ¿Qué hay ahí abajo?
- Luz. La luz más brillante y cálida que verán o sentirán. Y debemos asegurarnos de que nadie la encuentre jamás.
-Es hermosa -afirma Némesis.
- Sí, lo es. Y por eso la quieren, porque un poco de esta misma luz está dentro de cada hombre. Pero siempre quieren más.
- ¿Pueden llevársela?
- No, pero lo intentarán. Y si lo intentan, podrían sacarla. Y si la luz se va de aquí,se iría a todas partes.Y por eso protejo este lugar
- Pero no puedo protegerlo para siempre -afirma Némesis- Entonces, ¿quién lo hará?
- Tendrá que ser uno de ustedes dos -explica la madrastra.
De nuevo ambos están jugando en la Isla con las piedras. Jacob infringe las reglas en un momento de la partida.
- No puedes hacer eso, Jacob -indica Némesis.
- ¿Por qué no? -pregunta Jacob.
- Porque va en contra de las reglas.
- Tú hiciste las reglas.
- Yo lo encontré. Algún día, podrás hacer tu propio juego, y todos tendrán que seguir tus reglas.
En ese momento, se aparece Claudia ante Némesis. Él la ve y se queda alucinado. Es la visión de un muerto.
- Todo está bien -indica Claudia- No tengas miedo.
- ¿Qué? -pregunta Jacob que mira hacia detrás...¡y no ve a nadie! ¿Qué ocurre?
- Iré a caminar a la playa -dice Némesis que se levanta rápidamente y se va- Te veré luego.
La sigue y la ve -a Claudia- iluminada por una luz
- Hola -dice su madre desde la ultratumba.
- ¿Por qué Jacob no puede verte? -pregunta Némesis.
- Porque estoy muerta. ¿Vienes conmigo? Me gustaría mostrarte algo.
- ¿Qué quieres mostrarme?
- De dónde vienes.
- Es del otro lado de la isla. Un lugar que nunca viste.
Entonces le lleva hasta un poblado, en el que se ven chozas y gente trabajando y en sus tareas.
- ¿Quiénes son? -pregunta Jacob
- Vinieron hace 13 años. Un día antes de que nacieras. Su barco naufragó en una tormenta -explica Claudia.
- Barco. ¿Qué es eso?
- Es una manera que tienen las personas para ir de un lugar a otro. Es así como cruzamos el mar.
- Pero no hay nada del otro lado del mar.
- Hay muchas cosas del otro lado del mar.
- Tú también vienes del otro lado del mar -afirma Claudia mirándole fijamente.
- No. Eso no es cierto. Eso no es lo que dijo mi madre.
- Ella no es tu madre -explica Clauda- Yo soy tu madre.
Entonces Némesis camina hasta la cueva, llega allí con la intención de recoger a Jacob y llevarle con él.
- Jacob. Jacob, despierta. Ven conmigo.
Entonces comienzan a caminar por la selva de noche.
- ¿Por qué tienes todas tus cosas?
- Son nuestras cosas. Las tomé porque nos vamos, y nunca regresaremos.
- ¿Qué? -pregunta Jacob.
- Solo sígueme -responde Némesis.
- ¿Seguirte a dónde? -vuelve a cuestionar Jacob, sorprendido.
- Con las personas -dice Némesis.
- No. Se supone que nos tenemos que alejar de ellos -asevera Jacob, siguiendo las indicaciones de su madre.
Entonces comienza un diálogo agrio entre ambos...
- Son nuestra gente, Jacob, y vamos a vivir con ellos.
- No, nuestra madre dijo que...
- Mintió. Mintió sobre todo. Todo es mentira. Sé que no lo entiendes, pero tienes que venir conmigo. No quiero ir solo -asegura Némesis.
- No podemos. Nuestra madre nos ama -justifica Jacob.
- No nos ama.
- ¡Cállate!
- ¡Todo era una mentira!
- ¡Cállate!
-¡Ni siquiera es nuestra madre!
- ¡No!
- ¡Jacob!
Entonces Jacob se avalanza sobre Némesis y empiezan una pela. Siguen siendo niños. Jacob pega con todas sus fuerzas a Némesis, haciéndole sangrar, hasta que aparece la madrastra y le aparta de él.
- ¿Qué estás haciendo? -pregunta ella.
- ¡Se está yendo! ¡Se está yendo con ellos!
¡Con las otras personas! -exclama Jacob.
-¿Qué? -pregunta ella.
- Ahora lo sé. Hay otro lugar del otro lado del mar. Es de donde soy, y voy a ir ahí. Me iré a casa.
- ¿Quién te dijo eso?
- ¡Mi madre!
- Yo soy tu madre.
- Tú mataste a mi madre. Jacob, ella también era tu madre. No pertenecemos aquí. No pertenecemos a ella.
- Ven conmigo -solicita Némesis a Jacob.
- No -replica Jacob.
- Mi amor, tienes que saber esto. Sin importar lo que te hayan dicho, nunca podrás dejar esta isla.
- Eso no es cierto. Y algún día, te lo demostraré.
Entonces él coge sus cosas y se va, jungla adentro, en la noche.
En la siguiente escena, la madrastra está sentada frente al mar. Y llega Jacob para hablar con ella.
- ¿Crees que regresará? -pregunta Jacob.
- No -contesta ella.
- Dijo que mataste a nuestra madre. ¿Es cierto? -vuelve a preguntar el hombre de blanco.
- Sí. Si hubiese dejado que viviera te hubiese llevado con su gente y esas personas son malas, Jacob, muy malas. No podía permitir que te conviertas en uno de ellos. Necesitaba que permanecieras bueno.
- ¿Soy bueno, madre? -pregunta Jacob.
- Sí. Claro que sí -contesta ella.
- Entonces, ¿por qué lo amas más que a mí?
- Te amo de forma diferente. ¿Te quedarás conmigo, Jacob? ¿Por favor? -suplica la madrastra.
- Sí. Por un tiempo -sentencia y agarra la mano de ella.
De nuevo en la cueva, ella está tejiendo. Han pasado los años. Jacob ya tiene la apariencia en la que le hemos visto en otros capítulos
- ¿Qué te parece?
- Es muy bonito, Jacob.
- ¿Te encuentras bien?
- Solo estoy cansada.
Entonces, de repente, aparece el poblado que enseñó Claudia a Némesis. Allí está Jacob observando a su hermano, que ha crecido hasta tener la forma de adulto que hemos visto en los últimos episodios.
Se ponen a jugar al mismo juego que utilizaban en la playa cuando eran niños.
- ¿Sabe que viniste a visitarme? -pregunta Némesis.
- Nunca pregunta por ti -asegura Jacob.
- Entonces, lamento haber preguntado por ella. ¿Por qué nos observas, Jacob?
- Observo porque quiero saber si nuestra madre tiene razón.
- ¿Tiene razón sobre qué?
- Sobre ellos.
- Te refieres a mi gente.
- Quieres saber si son malos. Esa mujer tal vez esté loca, pero definitivamente tiene razón sobre eso.
- No sé. No me parecen tan malos.
- Bueno, es fácil para ti decirlo, mirándonos desde arriba. Confía en mí. Vivo entre ellos desde hace 30 años. Son codiciosos, manipuladores, no son confiables y egoístas.
- Entonces, ¿por qué vives con ellos? -pregunta Jacob.
- Son el medio para un fin -explica Némesis.
- ¿Qué fin? -pregunta Jacob.
- Me voy, Jacob. Encontré una salida de la isla.
- No, eso es imposible. No hay forma de salir de la isla.
En ese momento el Hombre de Negro saca una daga y la lanza contra un pozo. Se queda pegada a él. Jacob se queda muy sorprendido y va a tocar el cuchillo pegado a la piedra del pozo por el magnetismo.
- Hay hombres muy inteligentes entre nosotros. Hombre que son curiosos sobre
cómo funcionan las cosas. Juntos, descubrimos lugares por toda esta isla donde el metal se
comporta de forma extraña. Cuando encontramos uno de estos lugares, cavamos. Y esta vez encontramos algo. Ven conmigo, Jacob, por favor -suplica Némesis- ¿Qué vas a hacer cuando ella muera?
- Ella nunca va a morir -niega Jacob.
- Jacob, todos mueren -explica Némesis.
- Bueno, no quiero dejar esta isla. Es mi hogar -dice entre sollozos.
Curiosamente se ve a un Jacob débil, no muy convencido de lo que está diciendo.
-No es el mío -explica el Hombre de Negro.
Es de noche y Jacob llega a la cueva. Allí está su madrastra.
-¿Dónde estabas? -pregunta ella.
- Ya sabes dónde estaba.
- ¿Qué te dijo, Jacob?
- Dijo que finalmente encontró una forma de salir de la isla.
- ¿Puedo acompañarte?
- Sí.
Desde la distancia, ella observa cómo trabajan en el poblado. Se ven escenas de lo que hay bajo el pozo. Un hombre trabaja con piedras y metales. Es Némesis, que se da la vuelta rápidamente y ve que es su madrastra la que le observa abajo.
- ¿Cómo estás? -pregunta la madrastra de Nemesis.
- Estoy preocupada.
- Bueno, madre, deberías estarlo. He pasado 30 años buscando ese lugar al que nos llevaste cuando éramos niños. Esa cascada con esa luz hermosa. He caminado por esta isla
de principio a fin, y ni una vez me
acercaba a encontrarlo. Pero luego comencé a pensar, ¿y si la luz está debajo de la isla?
¿Y si puedo alcanzarla desde otro lugar? Descubrir cómo alcanzarla me llevó mucho tiempo.
- ¿Las personas que están contigo también la vieron? -pregunta la madre preocupada.
- Sí. Ellos tienen algunas ideas muy interesantes sobre qué hacer con ella.
- ¿Hacer con ella? No tienes idea de qué...
- ¡No tengo idea porque tú no me dices, madre! -exclama alterado Némesis
Entonces ella ve cómo Némesis retira un pedazo de roca del fondo y aparece esa luz. Entonces mira a la pared, donde hay una especie de rueda (la que en temporadas anteriores apareció congelada y giraron Locke y Ben Linus)
- ¿Qué es eso? -pregunta ella.
- Es una rueda. Vamos a hacer una abertura. Una mucho más grande que esta. Y luego voy a sujetar esa rueda a un sistema que estamos construyendo. Un sistema que canaliza el agua y la luz. Y luego voy a darle vuelta. Y cuando lo haga finalmente podré dejar este lugar -explica Némesis.
- ¿Cómo sabes todo esto? -cuestiona ella, sorprendida- ¿Cómo sabes que funcionará?
- Soy especial madre -responde él.
- Por favor, no lo hagas.
- No te vayas.
- Tengo que irme.
- ¿Por qué?
- Porque no pertenezco aquí.
- Entonces, supongo que esto es una despedida.
- Adiós, madre.
- Lo lamento mucho -dice ella antes de cogerle, empujarle violentamente y hacer que su cabeza choque contra la roca...matándole.
Entonces ella va a la cueva a por Jacob...
- Jacob. Ya es hora.
Ambos salen corriendo de noche por la Isla con una antorcha.
- Ocurrió algo, ¿no es cierto?
- Sí. Tuve que despedirme de tu hermano.
- ¿Lo dejaste ir?
- No tenía opción.
- Es lo que quiere.
- ¿Reconoces este lugar?
- Sí.
- ¿Recuerdas lo que te mostré aquí?
- La luz.
- Ahora tú vas a protegerla.
Ella lo ha llevado a la misma fuente de luz a la que los llevó a él y su hermano cuando eran pequeños. Curiosamente, ella sabe dónde está sin problema. Hace un rato su hijo, antes de quedar inconsciente, le dijo que había recorrido en muchas ocasiones la Isla y había sido incapaz de encontrarla.
- ¿Qué hay ahí abajo? -pregunta Jacob.
- Vida. Muerte. Renacimiento. Es la fuente, el corazón de la isla. Sólo prométeme que sin importar lo que hagas, nunca bajarás ahí -explica la madrastra.
- ¿Moriré?
- Sería peor que morir, Jacob. Mucho peor.
- Toma. Bebe esto.
Entonces saca la misma botella con el tapón de corcho que posteriormente se ha visto en el episodio, cuando Jacob explicó a Richard qué era la Isla exactamente.
- ¿Qué pasará si lo hago? -dice Jacob.
- Aceptarás la responsabilidad de proteger este lugar por el tiempo que puedas. Y luego tendrás que encontrar tu reemplazo -explica la madrastra.
- No quiero proteger este lugar.
- Alguien tiene que hacerlo.
- No me importa. Mi tiempo se acabó.
- ¿Por qué? ¿Por qué se terminó...
- Tienes que ser tú, Jacob.
- No, no es cierto. Tú querías que fuese él.
- Pero ahora soy todo lo que tienes.
- Siempre supuse que fueras tú, Jacob. Ahora lo veo, y algún día, tú también lo verás.
- Pero hasta entonces no tienes opción. Por favor. Toma la copa y bebe.
Entonces, en un acto que parece simbólico y como si fuera a darle la vida eterna, ella entrega un vaso con el líquido que hay dentro de la vasija de cristal. Él bebe.
- Ahora, tú y yo somos lo mismo -afirma ella.
Entonces se ve al hombre de Negro tumbado en la tierra. Parece que no había muerto...o no lo sabemos. Se levanta con dificultad. Está afuera del pozo y ve cómo alguien ha destrozado el trabajo que había hecho durante días. Además, alguien ha destrozado todo el poblado y matado a todas sus gentes. Él está desolado. Todo arde. Rescata del suelo la caja con las piedras con las que jugaba. Llora desconsoladamente y es poseído por una enorme ira (completamente comprensible, por otra parte).
En otra parte de la Isla, Jacob y su madre andan por ella.
- Se aproxima una tormenta -dice Jacob al oír algunos truenos.
- Sí, así es. Deberías irte a buscar algo
de madera para el fuego antes de que llueva -dice la madrastra- ¿Jacob? Ten cuidado.
- Nos vemos luego -dice Jacob antes de irse a por leña.
Entonces la madrastra vuelve a la cueva y ve cómo está destrozada la tela que tejía. Está todo revuelto. Se arrodilla y encuentra el juego que tenía Némesis y en el que sólo hay dos piedras ahora, una blanca y una negra.
Entonces Némesis llega por detrás y atraviesa a su madrastra con una daga.
- ¿Por qué no dejaste que me fuera, madre? -pregunta él mientras ella yace moribunda.
- Porque te amo -indica ella- Gracias.
Curiosamente, ella "agradece" a Némesis que la haya matado...
Némesis llora junto al cadáver de su madrastra a pesar de haber sido él quien la ha matado. Entonces aparece Jacob.
- Jacob -dice el Hombre de Negro al verse sorprendido por la llegada de su hermano.
- ¿Qué hiciste? -pregunta Jacob sorprendido al ver a su "madre" muerta.
- Espera. Escucha.
- ¿Qué hiciste?
- No.
- ¡¿Qué hiciste?!
Entonces de nuevo Jacob se avalanza sobre el Hombre de Negro, dándole otra paliza (la segunda del capítulo...).
- No. Jacob, no lo hagas. Los quemó. Estaba loca. ¡Los quemó a todos! No puedes matarme, Jacob. Ella lo hizo de esa forma. ¡No puedes! -grita Némesis mientras es arrastrado por su hermano a través de la jungla.
- No te preocupes, hermano. No voy a matarte.
Entonces le lleva a la entrada de la luz.
- ¿Te volvió a traer aquí? -pregunta sorprendido Némesis.
- Sí.
- ¿Por qué lo haría?
- Porque ahora yo tengo que protegerla. ¿Quieres encontrar la luz? ¿Quieres irte de este lugar, hermano? Entonces, vete.
En ese momento, le empuja contra una roca y él va con el agua hacia dentro de la cueva que tiene la luz. Está inconsciente. Es absorbido por una catarata. El agua entonces se vuelve negra y sale de ella el famoso humo negro que habíamos visto ya tantas veces en la serie.
Jacob está desolado por lo ocurrido, va deambulando por la Isla. Para junto a un arroyo y, de repente, ve el cuerpo de su hermano sobre unas maderas y unas rocas, tirado en la ladera del río. Se acerca cuidadosamente a él. Le toca. Le abraza. Siente pena por lo que ha hecho. Acaricia su cabeza. Lo coge en peso y lo deja en la cueva. Es allí donde descansará su cuerpo, al igual que el de su madre, cuyo cadáver yace en el suelo junt a las dos rocas, la blanca y la negra.
Entonces se ve el episodio de la primera temporada en el que Jack y Kate encontraron a Adán y Eva y, posteriormente, llegó Locke. Una escena muy emotiva en la que se reproduce el diálogo entre ambos:
- ¿Quiénes son? ¿De dónde vienen?
- ¿Ustedes no le dispararon la semana pasada a un oso polar?
- Sí.
- ¿De dónde salió?
- ¿Hola? ¿Hay alguien ahí?
- ¿Quiénes eran estos hombres?
- En realidad, uno de ellos era mujer.
- Nuestros propios Adán y Eva -sentenció Locke en aquel momento.
Mientras tanto se van cruzando imágenes del momento en el que él Jacob pone juntos a ambos en las cuevas.
- Adiós, hermano. Adiós -dice Jacob antes de que finalice el episodio.

































