
Escribir el análisis del penúltimo capítulo de Perdidos es un ejercicio triste. No por el contenido del episodio en sí, que ha sido, a mi juicio, bastante bueno, sino porque esto, señores, se acaba de verdad.
Y se acaba ofreciendo grandes respuestas. Respuestas dadas con esa forma inteligente con la que los guionistas intentan presentar todas las soluciones que se aportan en esta enrevesada serie. Esa fórmula, que ha funcionado en muchos capítulos -la mayoría- y ha defraudado en algunos, es la que nos ha mantenido enganchados a esta gran metáfora que, como en otras grandes historias como Star Wars, tienen al Bien y al Mal enfrentados.
El problema hasta la emisión de este episodio es que esos vericuetos empleados con más o menos astucia habían llevado al espectador al extremo. Y eso tiene sus peligros. De hecho, tras ver la entrega anterior (A través del mar), uno llega a cogerle cariño al Hombre de Negro. El enfado de una gran parte de la "hinchada lostie" vino porque ese episodio supuso un peligroso devaneo para los sentimientos del espectador.
Pero, ¿acaso no hizo eso mismo George Lucas con las precuelas de la Trilogía Star Wars presentando a un detestable Darth Vader y, más de 20 años después, a un adorable Anakin Skywalker? Y, cierto es, obtuvo el mismo resultado: odio y amor a partes iguales.
Esto nos ayuda a entender mejor el puzle de Perdidos, ahora que sólo nos quedan dos o tres piezas por obtener y ya lo tenemos todo medio montado.
Jack no está bien en la realidad alternativa. Una herida recidivante en el cuello le mantiene mosqueado desde el primer round de la sexta temporada. Sigue sangrando y, por momentos, parece hacerse más grande. No es una herida gratuita, de eso estamos seguros. Está ahí para guiarnos, pero forma parte de esas piezas del puzle que no sabemos muy bien todavía dónde van.
Desmond sigue con su estrategia aglutinadora con el objetivo de reunir a todos los pasajeros en la fiesta del padre de Miles -que posee un museo y por eso conoce a la arqueóloga Charlotte-, Charles Widmore y Eloise Hawking. Una gran reunión como antítesis de la soledad. Esa soledad con la que Jacob justifica a Jack, Hurley, Kate y Sawyer el hecho de haberles llevado a la fuerza a la Isla para arreglar su error. ¿Jacob comete errores? Bien, eso ayuda a paliar la sensación agridulce del capítulo anterior. Sabe que arrojar su hermano a la famosa fuente de luz fue un fallo enorme y, 2000 años después, a la hora de pasar el testigo, lo confiesa a los posibles herederos de su cargo entre los que, ahora sí, se encuentra Kate que, por lo visto, "ha sido madre". Para Jacob lo que la "Pecosa" hizo con Aaron es muy parecido a lo que hizo la madrastra con él y su hermano, con la gran diferencia de que Kate no ha matado a Claire.
Hablando de Claire, los creadores de 'Lost' siguen dejando piezas del puzle fuera de la visión del espectador, lo que dificulta algo la construcción del mismo. ¿Dónde está Claire? ¿Ha muerto Lapidus en el submarino? ¿Y qué ha ocurrido con Richard Alpert al ser arrastrado por el Humo Negro? Decimos esto porque cuando los guionistas quieren que "muerto signifique muerto" lo dejan claro. Como cuando Ben dispara a Widmore y éste cae ante los ojos del espectador o Ilana salta por los aires en micropedacitos por la dinamita o, sin ir más lejos, con Jin y Sun. Pero nadie ha visto a Lapidus flotando, inerte, en el submarino o a Alpert sin vida tras ser arrastrado por el Humo Negro. Por lo tanto, siguendo las pistas que los creadores nos han dado, no tenemos por qué pensar ni que Claire ha muerto -en realidad para esto no hay motivos porque ya se ha "perdido" en otras ocasiones- ni que Richard y Lapidus han hecho lo propio.
Una vez que Jack se convierte en "Jackob" -permitidme este juego de palabras, tan facilón como la escena paralela de la cueva y los cadáveres en el último episodio- bebiendo de ese oportuno "jarrillo de lata" y Desmond pulula por el archipiélago no sabemos muy bien haciendo qué, a Flocke se le acaba la paciencia y decide acabar con la Isla para siempre. "Si no puedo exterminar a quien la cuida, me lo cargo todo valiéndome de Hume el 'hombre antimagnetismo' y se acabó", debe pensar.
Es entonces cuando entra en liza Ben Linus, ese gran malo, malísimo; tan impredecible como descorazonador. Tan aparentemente humano en la realidad alternativa y tan traicionero cuando pisa Dharmaville. ¿Qué está haciendo Benjamin? ¿Quiere acompañar hasta el final a Flocke y para ello sacrifica a Alpert y quien haga falta? Menos mal que Miles se fue, de nuevo, a dar una vuelta. Total, una vez que dejó morir a su hija por la Isla, ¿qué le queda por perder? Nada. Así que, bien por odio, bien por respeto, bien por miedo, Linus está dispuesto a seguirle el juego a Flocke y a ayudarle o a llevarle hasta una trampa final.
La clave está en la escena de la dinamita en la caja fuerte. Cuando Miles le pregunta por la otra puerta que hay en la sala, él dice que creía que era para llamar al monstruo, "cuando lo que realmente ocurría era que el monstruo le llamaba a él". El Humo Negro ya le perdonó la vida en aquella escena en el Templo, con la representación de Alex. El Mal le quiere a su lado porque confía en sus virtudes como Jacob confiaba en las de Alpert o Jack. Sólo queda saber si Ben dará la de cal o la de arena; piedrecita blanca o piedrecita negra al final para equilibrar la balanza.
Dicho esto, llega la hora de las predicciones de cara a la final. El momento de mojarse -esperemos que no tanto como los coreanos en el submarino- e intentar pronosticar qué nos espera, aunque nunca pensé que sería tan complicado con sólo dos horas y media de metraje por delante.
Que Desmond y Ben son llaves en la serie es algo que más o menos queda claro. Desmond tiene una misión (o una revelación) en la Isla e intará cumplirla. Si Flocke lo quería muerto, es porque no contaba con él en un principio para ningún plan destructor y si Desmond se ha dejado llevar es porque sabe que tiene una llave para algo vital. Así que situamos al escocés, junto a Miles, Claire, Lapidus y ¿Richard? como líberos, aunque le pondremos la etiqueta de "imprescindible". Sin irnos de la Isla, Jack ahora debe quedarse a protegerla creo que para equilibrar la balanza y, siendo justos (y crueles), Kate, Sawyer y Hugo no contarán, dentro de poco, para los planes del archipiélago más misterioso del mundo. Y ya sabemos lo que pasa cuando la Isla "termina contigo". Sawyer merece una muerte heroica en esa realidad. De hecho ha sido un gran superviviente, un gran luchador a lo largo de 119 episodios y tiene que salir por la puerta grande. ¿Morirá para salvarlo todo? Puede que sí. Por el camino pueden y deben caer todos los demás salvo aquella persona que Jack designe como consejero (no creemos que el doctor quiera quedarse solo).
Y en la realidad alternativa, debe ocurrir lo contrario. En ese gran baile -no es el primero que se emplea en la serie- se debe alcanzar el equilibrio. Sawyer merece ya una vida plena, con Kate o con Juliet que, a buen seguro, aparecerá en el último episodio. Apuesto por la rubia y por una escena conmovedora. Locke debe volver a andar, Hugo debe ser feliz, Desmond tiene que estar con Penny -por cierto, mucha escenita de desmayo en el campo de fútbol de noche con la hija de Widmore y ahora lleva sin verla un puñado de días para cumplir su misión. No sé cómo no le dejan tirado...otra vez- y Jack debe morir. ¿Por qué no pensar en un final con Jack cerrando los ojos en el baile en el que todos encontraron su particular "paz"?

Pixelwoman
said:
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... dices que "acaso no hizo eso mismo George Lucas con las precuelas de la Trilogía Star Wars presentando a un detestable Darth Vader y, más de 20 años después, a un adorable Anakin Skywalker?" Sí, lo hizo, pero le tomó 3 películas enteras de dos horas (o más) cada una explicar cómo pasó de ser un ángel a un demonio. Y ni siquiera le quedó bien.... Aquí lo han hecho de un episodio para otro y no, lo siento, pero no se entiende para nada. Normal que no haya convencido a casi nadie. La están cagando mucho los guionistas en esta última temporada, con cosas como esa... |
Álvaro
said:
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... Totalmente de acuerdo con la última línea. Pero no creo que Jack deba morir en la línea alternativa, más bien un cerrar de ojos a modo de reflexión de que todas las cosas que han ido ocurriendo en esta línea alternativa, esa "paz" como dices, sean debido a alguna u otra razón. |
































