
Ricardo, Ricardus o Richard -de apellido "Alpert"- es el protagonista del capítulo "Ab Aeterno" (Para toda la eternidad), un episodio que, sin duda, pasará a la historia como uno de los más importantes de la serie por la carga de respuestas definitivas que aporta (a pesar de que algunas se intuían o habían sido esbozadas en entregas anteriores).
Ahora que los supervivientes saben que tienen una función como "candidatos" desean conocer cuáles son los pasos a seguir y, lo más importante, el camino que tendrán que recorrer hasta llegar a no se sabe qué.
"Ab Aeterno" es un capítulo infernal. Cuarenta y seis minutos -6 más de los habituales, a diferencia de las "finale" que son dobles- de metáforas y mitología en torno a la muerte y la vida; el Bien y el Mal y otras dualidades que han servido de envoltura filosófica a esta serie se ven plasmadas a la perfección en la vida de Ricardo, alguien a quien Ilana tiene que proteger tal y como le ordena un Jacob desconocido con quien se encuentra en Rusia al comienzo del capítulo. Ya nos contarán qué hacían allí...
Pero no nos desviemos. Ricardo es un español que vive en 1867 en El Socorro (Tenerife) y desea abrirse camino en el Nuevo Mundo con su esposa Isabella. Pero ella muere y él se autocondena al asesinar involuntariamente al médico que no quería suministrarle la medicina que habría de salvar a su amada. Los españoles quedamos mal, para qué engañarnos. Tanto el galeno que le priva de los ungüentos a Ricardo, prepotente y egoísta, como el sacerdote, que tiene un inequívoco ramarazo insiquisidor, dibujan una sociedad repudiable de la que no es raro que quisiera escapar Ricardo.
A pocos minutos de ser ejecutado en la horca, llega el capitán Whitfield, hombre del capitán Magnus Hanso...¿Cómo? Sí, "Hanso", el bisabuelo de Alvar Hanso, quien fundaría un siglo después la Iniciativa Dharma en la Universidad de Michigan. Pues eso, que llega el Capitán Whitfield en busca de un esclavo que sepa hablar inglés y, cosas del destino, Ricardo es ese hombre. Encadenado junto a otros presos, no sabe que el final del trayecto que le espera a bordo de la Roca Negra es quizás más duro que la horca.
Tras una enorme tempestad que deriva en huracán, el barco en el que viajan deja el mar, comienza a volar y acaba chocando con la estatua de la Isla, arrancándole prácticamente todo el cuerpo y dejando en pie únicamente un pedazo de extremidad (la guarida de Jacob).
Por lo tanto, primera gran respuesta: La Roca Negra lleva casi 140 años (si tomamos 1867 como referencia) en medio de la jungla porque un temporal brutal la acabó encayando allí. El humo negro se lleva por delante a todos los que habitaban el barco. A todos, menos a Ricardo, ante quien se detiene y, tras los correspondientes flashes (como los que experimentó el señor Eko o Locke), decide dejarle con vida.
¿Un candidato? Sin duda, pero eso quien lo decidirá será Jacob. Así que algo debía tener Ricardo en su interior para que el Humo Negro -encarnado por el Hombre de idéntico color- no lo mate y sí le pida que asesine a Jacob.
A partir de ahí, el Hombre de Negro le da las mismas instrucciones que Dogen dio a Sayid: "No le dejes que te hable. Puede ser muy convincente. Ve hasta a estatuta y clávale la daga en el corazón a Jacob". Pero el hombre de la camisa blanca sabe artes marciales y sí, resulta muy convincente. No puede revivir a Isabella -tal y como le prometió el Hombre de Negro a Ricardo-, ni perdonarle sus pecados, pero sí puede darle la opción de vivir para siempre. Este será el don que permitirá a Ricardo desempeñar su nuevo trabajo: proteger la Isla. Perdida su mujer y condenado a ir al infierno por matar al médico español, la vida eterna no se antoja una mala opción.
A la vuelta, el Hombre de Negro entiende que Ricardo ha hablado e incluso pactado con Jacob. Por eso le dice que si alguna vez cambia de opinión en el futuro, cuando sea, y decide ayudarle a escapar de la Isla, que se ponga en contacto con él. Y eso intenta hacer Ricardo 140 años después, acudiendo al lugar donde entregó la cruz que llevaba Isabella cuando murió y gritándole que quiere aceptar su oferta. Pero Hugo, enviado a buen seguro por Jacob, se aparece y entabla una conversación con Ricardo en perfecto castellano. Reyes habla con los muertos e Isabella no es una excepción.
Por mandato de Jacob -o eso pensamos nosotros- ha acudido a convencer a Richard de que no se vaya del lado del Hombre de Negro, así que intenta insuflarle algo de fe. Para ello montan un melodrama muy "Ghost" -cambiando a Patrick Swayze (q.e.p.d) por Ricardo y a Demi Moore por Isabella- donde Hugo hace de medium entre ambos. Ella le dice que le quiere y que no es culpable de su muerte. Hugo le dice que ella le ha dicho algo más (algo que presumimos es mentira, ya que probablemente el autor del mensaje es Jacob): "No dejes que el Hombre de Negro salga de la Isla".
De vuelta a 1867 -o al año en que estén en la Isla- Jacob y el Hombre de Negro mantienen una conversación pausada en la que el malo le dice al bueno que le deje marchar y que si no, intentará matarle una y otra vez. Jacob le dice que no importa si lo hace, que habrá una persona para sustituirle. Para su antagonista no es problema: "También le mataré a él". Así que Richard, el protector de la Isla una vez muerto Jacob (aunque a ver cómo definimos en esta serie la palabra "muerto") está solo y ahora ya sabemos que con Némesis como enemigo al acecho. Flocke intentará matarle, previsiblemente, en los próximos episodio, salvo giro inesperado: que Richard decida ayudarle a abandonar la Isla, algo que se antoja complicado ahora que, presuntamente, Isabella le ha dicho desde el otro mundo que no deje que eso ocurra.
Ya sabemos qué es la Isla. Al menos a medias. Esa palabra de cuatro letras (en inglés) que no contiene ni "a" ni "e" que se anunció hace varias semanas es: "Tapón" (de corcho, para más señas). La Isla es el tapón que impide que el Mal se propague al resto del mundo, es el lugar donde está el diablo -o lo más parecido a él- y Jacob, su carcelero, no quiere que salga de allí. Y también es el sitio donde vivieron Adán y Eva (o al menos vivieron, tal y como publica DarkUFO en su blog hoy...y sobre eso hay GRANDES SORPRESAS).
En los siguientes episodios tendremos que saber entonces si la Isla es el Paraíso o el Infierno, por qué vivieron allí Adán y Eva (los dos esqueletos que había en la cueva donde se refugiaron los supervivientes en la primera temporada) y qué le pasaría al mundo si los candidatos no son capaces de impedir la marcha de Flocke. Es lo que nos espera. Nada más. Nada menos.

hpfan
said:
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... Si bien la reseña que has escrito es buena, me parece bastante desconsiderado de tu parte incluir (sin advertencia) spoilers innecesarios!!!! |
lostiano
said:
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Gracias por el magnífico trabajo Los seguidores de Lost estamos muy agradecidos por el gran trabajo que se realiza cada día en esta web, para ponernos al día y al "futuro" de todos los entresijos de la magnífica serie. Seguid así. |































