
El caso de Marta del Castillo, la supuesta implicación de "el Cuco", en su desaparición y muerte ha despertado, junto con otros sucesos recientes, dudas acerca de los factores que pueden incidir en las conductas de adolescentes en una sociedad como la actual, repleta de ejemplos violentos.
Ritos de iniciación, demostraciones de fuerza, comportamientos aprendidos, la presencia de una escala de valores errónea o la incapacidad de muchos jóvenes de valorar el sufrimiento de terceras personas, pueden ser algunos de los aspectos que presentan los adolescentes que cometen este tipo de acciones, pero en ningún caso, son los únicos condicionantes. “La sociedad actual tiene muchos ejemplos violentos, muchos de ellos ligados a lo masculino. Se les sigue enseñando que hay un método fácil y rápido de resolver las dificultades que es la violencia”, explica, Felicidad Loscertales, Catedrática de Psicología Social de la Universidad de Sevilla.
La experta señala que los jóvenes de hoy no conviven con la muerte como en generaciones anteriores. “Juegan a matar y morir sin saber lo que es. No le dan valor a la muerte ni el sufrimiento de otras personas porque no lo conocen”, señala, Loscertales.
Otros expertos señalan que este tipo de comportamientos son producto de confluencias tanto del entorno familiar, la influencia de las amistades y un elemento fundamental, la sensación de impunidad. También hacen mención a la tendencia impulsiva y a la incapacidad de reflexión de parte de ellos. Loscertales señala en cuanto a la capacidad de mantener varios discursos falsos, que en este caso se ha percibido una inteligencia y una capacidad para mantener discursos lógicos muy desarrolladas."La capacidad de mentir no es otra cosa que saber mantener discursos falsos de manera coherente. Estos chicos han demostrado una gran inteligencia en este sentido", concluye. No obstante, declara que no "se puede definir la personalidad de los acusados por circunstancias anómalas".

