"Con amor se llega a todas partes". Así resume Ken Appledorn su periplo hasta llegar a establecerse en Sevilla, adonde vino por amor hace nueve años. Aquí reside con el que hoy en día es su marido, Jorge Cadaval, del dúo humorístico Los Morancos. u primera cita fue en la calle Betis, el mismo enclave en el que charla sobre su vida aquí con abcdesevilla.es.
Aunque llegó hace nueve años, y lo suyo con su pareja y con la ciudad fue un "auténtico flechazo", no se estableció en Sevilla hasta hace tres años. "Estaba enamorado, pero no convencido del todo, ya que era un paso muy grande". Sin embargo, tras finalizar sus estudios y pasar por unos duros momentos -la larga enfermedad de su padre a quien cuidó hasta su fallecimiento- Ken se dijo que "era ahora o nunca", hizo su maleta y atravesó el océano dejando Detroit (Michigan, Estados Unidos) para hacerse sevillano de corazón.
Aunque Ken es feliz en Sevilla, no niega que le gustaría ver más a su gente. "Soy el menor de cuatro hermanos que son mis mejores amigos y a mi madre le gustaría tenernos a todos juntos como a los pollitos -bromea- pero mi familia está contenta viendo que aquí estoy bien".
«Lo que más me costó fue entender los chistes»
Antes de venir a España, Ken sabía muy poco español. "Al principio me costó encontrar amigos y entender el idioma, sobre todo los chistes... y a los andaluces os encanta un chiste". Es casi un tópico afirmar que lo primero que aprenden los extranjeros cuando vienen a España son las "palabrotas", pero en el caso de Ken, esto se cumple a "rajatabla". "Las primeras cosas que aprendí a decir fueron 'quiero cerveza', 'champú', 'una toalla por favor' y por supuesto las palabrotas. Las primeras que aprendí fueron 'hostia' y 'joder', porque la gente lo repetía mucho cuando veía los programas de la tele. También me resultaba muy extraña la expresión 'me cago en la leche'. Yo preguntaba ¿en la leche de qué, de vaca?' no lo entendía, la imagen mental era tan desagradable... Pero lo que pasa es que todos sois muy sociables, se puede bromear con libertad, algo que en Estados Unidos no sucede porque la gente no te da la confianza. Quizás sea por el clima, en Michigan hace mucho frío -bromea-".
Una de las pequeñas decepciones que se llevó Ken al llegar a Sevilla fue "por culpa" de la playa. "Creía que estaba a diez minutos andando. Imagínate la cara que se me quedó. Bueno, de todas maneras con lo blanco que soy no puedo tomar muchon el sol -sonríe-".
¿Te irías de Sevila si...?
"...Si me sale un papel estupendo para una película. Pero volvería, porque aquí siempre tendré un sitio, con mi familia política y los amigos que tengo". Aunque es licenciado en Matemáticas y Administración de Empresas por la Universidad de Michigan, Ken Applerdorn tiene un talento interpretativo que ha demostrado en 'Malviviendo', una serie que se emite por Internet y en 'Las aventuras de Peter McDowell', un espacio dentro del programa 'Colga2 con Manu'. También hace sus pinitos como actor de teatro -en estos momentos ensaya una versión de la "Carmen" de Próspero Merimé que estrena en la sala Imperdible-.
Pero no todo es de color de rosa en Sevilla. Ken asegura que hay cosas que no le gustan, como las obras: "las hay en todas partes. Ahora con el carril bici no se puede ni andar. ¡Y de aparcar ni hablamos!"
Sevillano de los pies... al estómago
Hace un par de años Ken no se sentía "muy de aquí", pero ahora que tiene "curro" y un nutrido grupo de amigos se siente cada vez más sevillano. ¿Te puedes creer que voy al Norte y se ríen, no de mi acento guiri, sino de mi acento andaluz?
En cuanto a la comida, Ken lo tiene claro "¿La tapa que más me gusta? rotundamente el jamón, sin embargo no soy muy de gambas, no me gusta pelarlas porque se te quedan las manos muy sucias... pero al ajillo sí que me las como. Quizás sea un arte que aún tengo que aprender".
Y para arte, el de bailar sevillanas, algo que Ken confiesa que hace de manera improvisada. "No me sé los pasos, pero con uno o dos rebujitos me levanto y participo, no me da vergüenza, la vida es para divertirse". En cualquier caso, confiesa que "le tira más" la Semana Santa que la Feria. "Aunque no soy religioso, creo que Sevilla se convierte en un museo andante esa semana del año. Veo tanto respeto en las caras de la gente que me impresiona".
Ken asegura que en estos momentos lo tiene todo en su vida, una ciudad que le acoge, un marido que le adora y una carrera que, aunque incipiente, está emprendiendo con mucha ilusión. En resumen, para Ken Sevilla es el amor, es Jorge, pero para Jorge, Sevilla también es Ken. "Aunque él es de aquí y ya tiene su carrera hecha, veo mi ilusión reflejada en sus ojos y creo que en parte también le estoy redescubriendo Sevilla.




