Se buscan líderes para el progreso
23/06/2012
Ya me pesa, con el Lorenzo que cae, la tetera de earl grey que me preparo habitualmente para dirigirme a usted y hoy la estropeo poniéndole unas piedrecitas de hielo. Mientras reposa el té, le comento que la Fundación Ábaco reunió la otra tarde a colaboradores y amigos para presentar, como cada año, sus memorias del último ejercicio. En esta ocasión el escenario elegido era el centro colaborador Ribamar, ubicado en la sombría calle Fabiola. Ábaco tiene entre sus objetivos el contribuir a mejorar la calidad de la educación y facilitar que todas las personas puedan acceder a ella; a una educación en valores, que anteponga a cualquier otra consideración el respeto a la dignidad de la persona. En esta fundación se trabaja por los derechos, la formación y puesta al día en materia educativa de los padres, profesores y alumnos, prestando apoyo a iniciativas tanto del ámbito de la enseñanza pública como privada y concertada. Ábaco da una atención preferente a las labores dedicadas a la infancia, la promoción de la mujer y del mundo rural; y en general, a las zonas geográficas más deprimidas desde el punto de vista educativo. Su presidente, el marqués de la Motilla, estuvo muy dignamente representado por su vicepresidente, Fernando Seco, colaborador a la sazón de esta casa. Es en Ribamar donde se lleva a cabo uno de los proyectos de esta fundación, «Dirección por misiones» con la que se pretende generar empresas de alto rendimiento. La distribución lógica de liderazgo entre los miembros de una empresa y delegar —que es tan necesario como difícil encontrar a la persona idónea— es la clave de este proyecto. El encargado de hablar de él fue el asesor de PM Consulting, Juan de Dios López. Tras el acto, ya en el patio, los asistentes disfrutaron de una copa agradable con la que dieron esquinazo a la calima con la que nos atropella junio…