Los sevillanos no van a permitir que la crisis les amargue la Feria, por eso piensan divertirse de todos modos. Y a la crisis se la exorciza con el Manual del feriante de Cruzcampo y las rumbas o la sevillanas de la crisis. ¿Quién dijo crisis?¿Qué vamos a dejar de disfrutar en la Feria porque la cosa esté achuchaÃlla? Eso no se lo cree nadie. Entonces tenÃan que haberla suspendido casi desde su creación o en la época de nuestros padres y nuestros abuelos, que sufrieron en sus carnes la postguerra y los años del hambre —eso sà que era una crisis auténtica, estraperlo incluido— y siempre se celebró y con mucho arte.
Los ricos, con poderÃo, y el pueblo llano echando mano de la gracia y de la guasa, riéndose de su sombra que es el mejor exorcismo contra las penurias de todo tipo.
Los sevillanos en particular y los andaluces en general siempre hemos sabido poner al mal tiempo buena cara y suplir con ingenio el tener una economÃa no demasiado boyante y que no se notaran las fatiguitas que se estaban pasando, el célebre «deber hasta de callarse».
Los últimos años de esplendor económico que han dado paso a la crisis han hecho que nos olvidemos, por lo menos los mayores de cuarenta y cincuenta años, de aquellas Ferias en las que la comida se llevaba de casa. Las madres se hartaban de guisar la que entonces se llamaba «comida de jira» que era tortilla de patatas y bistec empanados, pero en las bolsas se metÃa de todo. Eran Ferias en las que a los niños les pedÃan sus padres «un fanta y un coca cola, o mirinda y zumbina», y alguna ración del bar de la caseta como algo especial, no de diario. Además, cuando la Feria estaba en el Prado— el traslado tuvo lugar en 1973— el Parque de MarÃa Luisa era la prolongación de la Feria y allà las pandillas de jóvenes se comÃan sus bocadillos. La crisis está inspirando a nuestros artistas.
Asà el grupo «Siempre asû en su nuevo disco ha incluido una rumba de la crisis y el Grupo Trianeando es autor de las sevillanas de la crisis, que están colgadas en www. youtube.com. También Cruzcampo la cerveza de Sevilla, la rubia más solicitada en el real, que espera vender en la Feria un millón de litros, ha enviado a las 1.047 casetas un cuadro con el decálogo para feriantes en crisis, diez consejos para vivir la Feria de la crisis. El caso es disfrutar pese al mal tiempo económico.
El mensaje que ha lanzado Cruzcampo para esta Feria es que ante la crisis. «derrocha elegancia, despilfarra alegrÃa e invierte en buenos momentos». Los cuatro primeros dÃas de feria el comando Cruzcampo, que componen actores muy divertidos y guasones, sorprenderá a sevillanos y visitantes en los puntos clave de acceso a la Feria y regalará «Buenos momentos» invitando a la primera caña de Cruzcampo, regalará un kit, para él y para ella para mantener la compostura en el peregrinaje de caseta en caseta e invertirá en buenos mometos invitando a disfrutar de la Feria desde su punto más alto, la noria.
El Grupo Trianeando es el «padre» de las sevillanas de la crisis que comienzan con un recitado: «Son las once de la noche,
lunes noche del pescaÃto y en las mesas sólo hay salchichón y pedacitos. La tiesura se ha apoderado totalmente del real
pero Sevilla, la Sevilla eterna, todos los años vuelve a disfrutar. Viva la feria de la crisis»
Las sevillanas dicen:
Este año en la Feria como/está tó el mundo tieso//el que pida una ración /ni de gambas ni de queso, /de jamón ya no te hablo /que son palabras mayores /mucha ración de croquetas /aunque a mà me den ardores
(Estribillo)
En la calle del Infierno /este año no me meto,/este año no me meto,/yo ya le he dicho a mis niños /que el cacharrito es el Metro. Volveremos a los tiempos/de aquella Feria del Prado/que llevábamos fiambreras/llenas de bistec empanados/
pero para ser más finos /llevaré los calamares/incluso los langostinos/metiditos en tuperware.
(Estribillo)
El paseo de caballo /también ha notado la crisis / he visto a los caballistas /abonándose al «sevici» /que aunque parezca increÃble /con zahones y sombrero se / pasean por el real / en la bici con salero
(Estribillo)
Los claveles a la gitana /y a las chinitas las rosas/se le quedan chuchurrÃos,/qué malita está la cosa,/no se vende una tableta/ en los puestos de turrones/la cosa está más que mala,/está mala de cojones.
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