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La Feria no sólo es alcohol. De hecho, el exceso no está bien visto. Nadie se va a sorprender si estás "contento", pero siempre hay que mantener la compostura. En Feria hay dos bebidas tradicionales: la manzanilla y el fino. Ambos son vinos blancos que se sirven fríos. "Y que entran como agua", añadiría cualquier sevillano. No hay nada más traicionero que una botella de fino o de manzanilla. Salvo una jarra de rebujito. ¿Qué es esa bebida? El rebujito es una mezcla compuesta por media parte de manzanilla y media de refresco (tipo SevenUp o Sprite). Lleva mucho hielo y en algunos sitios se le pone hojas de hierbabuena. Y es una arma de doble filo. La primera copa parece agua. Y la segunda. Y la tercera. Si puedes seguir contando a partir de ahí, te seguirán pareciendo agua. Pero no lo es, así que bebe con moderación. Y come de vez en cuando.
El capítulo de la comida es quizá de lo más breves de la Feria. Los menús son más bien sencillos: jamón, queso, ibéricos, montaditos, tortilla, pinchitos...Hay casetas en las que verás que las tapas son más variadas, pero en casi todas se repiten los mismos platos, que pueden estar mejor o peor hechos, pero que siempre sientan bien, sobre todo si se ha dado cuenta de las bebidas antes descritas. Aunque el bolsillo se resienta, la comida siempre es una buena inversión, nunca "un paso atrás", que diría alguno justificando el seguir con la bebida.
Y hablando de bolsillo, hay un tema que cualquier foráneo debe saber: hay casetas en las que no se puede pagar. Son normalmente familiares, y cada uno de los socios tiene una cuenta en la que va apuntando lo que consumen. No hay que apurarse porque nos inviten. Tampoco abusar. Siempre está la elegante opción de esperar a ir a una caseta donde se pueda pagar e invitar a nuestros anfitriones.
Caso aparte en la comida son los niños (y algunos no tan niños) que encontrarán puestos con diversos dulces como el algodón de azúcar, caramelos, turrones, cocos y similares. Un clásico para acabar el día son los churros, que pueden comerse en el propio Real (especialmente famosos son los que están a la izquierda de la portada, ya andando hacia el puente de los Remedios, en una plaza que se forma con las casetas allí montadas) o bien en las churrerías que pueblan
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