| Recorte de derechos sociales y laborales, un error histórico | |||
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«Fuimos los pr imeros que alertamos hace años de la insostenibilidad de este modelo y reclamamos uno nuevo basado en la industria, el I+D+i, la formación, el empleo de calidad, el valor añadido y la competitividad» La huelga general es el mayor ins t rumento que los trabajadores y sindicatos tenemos para defendernos de las agresiones contra nuestros derechos. Es el último recurso cuando todas las vías se han cerrado. Ahora estamos en ese punto: los sindicatos hemos agotado todas las posibilidades de acuerdo, pero ni el gobierno, obligado por la presión de los mercados financieros, ni la patronal, seducida por una reforma laboral que asume sus planteamientos, han apostado por el consenso. Primero fue el plan de ajuste del gobierno, castigando a trabajadores públicos, pensionistas y personas dependientes, y reduciendo las inversiones públicas. Plan que el ejecutivo andaluz aplaudió sumándole más recortes. Ante las exigencias de los mercados y la estrategia de la CEOE para abortar el diálogo social, el gobierno va más allá con una reforma laboral que lesiona gravemente los derechos que los trabajadores hemos conquistado en los últimos 30 años. Reforma que permitirá un despido más fácil y barato, supondrá mayor temporalidad, incrementará la capacidad de decisión de los empresarios dejando desprotegidos a millones de trabajadores y dinamitará la negociación colectiva mediante la fragmentación e individualización de las relaciones laborales. Consecuencias que se agravarán en Andalucía debido a una excesiva temporalidad, un raquítico sector industrial y un tejido productivo muy dependiente de la construcción y del sector servicios con escaso valor añadido. Eso sin contar con un hecho probado: las reformas laborales sin consenso acaban en fracaso absoluto. Fuimos los primeros que alertamos hace años de la insostenibilidad de este modelo y reclamamos uno nuevo basado en la industria, el I+D+i, la formación, el empleo de calidad, el valor añadido y la competitividad. El gobierno ha optado por mantener el modelo de economía especulativa, precarizar el mercado de trabajo y desmontar el Estado del Bienestar, siguiendo los dictados de los mercados. Así no superaremos la crisis, y mucho menos en Andalucía, donde debemos reafirmarnos en el desarrollo del VII Acuerdo de Concertación Social, hoja de ruta consensuada para salir de esta situación, y rechazar los recortes del ejecutivo andaluz que contradicen los contenidos del mismo. La primera opción de CCOO siempre es el acuerdo, lo hemos demostrado con creces negociando hasta el último minuto. Ahora iniciamos una campaña de movilizaciones para rechazar estas agresiones contra los derechos laborales y sociales. La huelga general del 29-S será un punto y seguido; pondremos el punto y final cuando se retiren esas medidas.
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