Este sábado pasado fuí con unos amigos de Málaga -hacía ya varios meses que no iba- y la verdad es que es el típico bar que te vas con la satisfacción de que todo ha estado genial. A parte de los piripis -obligado montadito para acompañar una cruzcampo bien fresquita-, de la cola de toro, de las albóndigas de choco y del sevillano, el trato es fantástico, todo está muy limpio (siempre me han gustado los bares en los que puedes ver la cocina) y sobre todo para mi muy importante, que las tapas no son gigantestacass como en otros sitios que parace que estás pidiendo medias raciones. De este modo puedes degustar tres o cuatro tapas sin problema. Ah!! y la manzanilla de Sanlúcar (Solear) fresquita como en pocos sitios...PAra mi de los mejorcito de Sevilla.