“Intentan cerrar los domingos por la tarde pero casi nunca lo consiguen, porque en Volapié las reuniones se “complican” hasta donde la prudencia desaconseja”
Entre Cádiz y Sevilla está Jerez. Y entre Sevilla y Triana, el Volapié. Asà son los jerezanos, siempre enmedio, en la frontera de las cosas… Por eso hace pocos meses, la familia Roldán Soto ha debutado en Sevilla y ha querido hacerlo en la puerta misma de Triana, gustándose en los medios…
Por fuera parece mayor, pero el Volapié tiene el tamaño justo para hacerlo acogedor y ambientado. Con una clientela peculiar donde se dejan ver las corbatas con nudos como sillines de vespa, los vendedores de loterÃa con gracia o la bohemia del flamenco. AllÃ, en ese mágico ambiente, se entremezclan el dinero, la “tiesura” o el arte… al estilo de Jerez: juntos pero no revueltos. Los cuatro hermanos Roldán Soto, de la mano de sus padres Antonio y Malena, se desviven por agradar a público con lo mejor de su tierra y, como buenos jerezanos que son, cuidan los detalles; desde el catavino adecuado o el vaso sidrero perfecto para la cerveza hasta… ¡el fijador sobre el lavabo junto a la colonia!....arte puro.
Y en la cocina, “silencio quiero”. Se han traÃdo a la cocinera de casa de “todalavida”. Paqui de La Ina , que, junto a Antonio Roldán, se manejan entre los peroles con el “ánge” que da esa tierra para todo y que se empieza a echar en falta en Sevilla. Una cola de toro que pide una fragata de pan de Las Cabezas para hundirla gloriosamente en su salsa, o una ensaladilla casera de verdad-prodigiosa- son capotazos de recibo de una carta de tapas que justifica el cartel de no hay billetes que cuelgan a diario en la casa. De sus riñones al jerez o sus mollejas qué quieren que les diga… picaditos, melosos y antológicos. Las reuniones se calientan y el ambiente se hace murmullo de tarde grande, corren los hermanos entre las mesas y en la barra se afanan con premura: acá sale un potaje de garbanzos que “quita tó el sentÃo”, allá va un menudo para dolerse por seguiriyas…sangre en salsa o con tomate, cazón en amarillo, albóndigas…da igual, todo está bueno y si el fino helado acompaña, está mejor aún.
Una carta de vinos por copas donde te ofrecen Protos, Cune, Imperial, Azpilicueta, Tondonia, Viñamayor…asà son éstos Jerezanos: ¿Quién mienta miseria? Me dejé llevar a punta de capote por ellos, ya que en el “moyate” tienen lo mejor de las bodegas de su tierra. Asà que con un P.X. que me recomendaron-Don Guido de Williams-que es literalmente “jarabe” para todos los males, entregué la cuchara.
Intentan cerrar los domingos por la tarde pero casi nunca lo consiguen, porque en Volapié las reuniones se “complican” hasta donde la prudencia desaconseja y los Roldán Soto no echan a nadie de su casa y de allà se sale, toreando…. Una cosita: ¿les he dicho que son familia de Rafael de Paula? Ea.











