El Soravito surge de la unión entre un informático francés y una publicista madrileña con raÃces jerezanas. Han conseguido transformar un local pequeño en un lugar Ãntimo, donde el vino se convierte en la razón de ser sobre la que giran sus impresionantes tapas. La bodega es de las mejores de Sevilla y merece la pena dejarse llevar por las recomendaciones de su pizarra. Las tapas son exquisitas, con cierta influencia de la cocina francesa.








