La esencia de Sanlúcar de Barrameda se respira nada más traspasar las puertas. Sus paredes recogen las carreras de caballos, las salinas y sus bodegas; y sus platos dan cuenta de lo sabores sanluqueños, a cargo de un chef de la tierra, Laorden Guardiola con una gran experiencia detrás.
El negocio tomó forma gracias a Joaquín Jiménez Mora, del grupo Azafrán y Miguel Vázquez, también con un largo recorrido en la hostelería, quien ahora lleva las riendas en La Salina. La idea es clara: transmitir la gastronomía de esta tierra gaditana. Y no solo a través de una buena selección de pescados frescos, sino también con platos como el calamar relleno de ova, la ensaladilla de marisco o sus tortillitas de camarones. Las papas aliñadas con melva canutera es otro de sus platos más demandados. Sus churros de elaboración propia y el pan prieto de la Algaba dan comienzo a la jornada en La Salina, que ya no cierra durante todo el día.












