La Pastora nace hace más de medio siglo, muy cerquita del lugar en que vive hoy. AsÃ, los primeros platos de pescado de la casa, que por entonces era una freidurÃa, llenaron de buenos olores la Ronda Capuchinos.
Más tarde, algo frecuente en los bares que han madurado en la capital, a La Pastora le tocó crecer y experimentar, convirtiéndose en un restaurante grande en un entorno único de la capital. Sin embargo, lo cuenta Antonio Maldonado, que de esto sabe más que nadie, en el 77 decidieron una vuelta a las raÃces y hoy es una de las freidurÃas más conocidas de Sevilla.
Cuando cruzas la entrada al patio de la Pastora hay algo, quizás los tonos cálidos de las farolas que rodean las mesas, o puede que el corpulento tronco de los árboles frente a las murallas, que te incita a tomar asiento y degustar allà mismo los pescados y los mariscos. Y es que aquà pruebas, y si te gusta, te lo puedes llevar a casa. De puertas adentro, lo que más destaca del local es una vitrina a modo de curva plateada que muestra un buen puñado de aliños. Los meses clave, o "la época buena" va desde Semana Santa hasta verano y hay sitio para todos, que la terraza es amplia. Además, La Pastora cuenta con un salón de reuniones con capacidad para cien personas.





