«La Pajarita es de esos bares que fueron tienda y bar a la vez y de los que ya tan pocos quedan (Casa Palacios en el Porvenir, Casa Moreno en Gamazo, el de Monsalves cuyo nombre no recuerdo...)»
Y aunque ya no sea tienda bar, guarda la belleza de esos establecimientos y mantiene la estructura donde te imaginas perfectamente los estantes llenos de latas y conservas y la antigua balanza en el marco de maderas y formas neomudéjares que aún quedan.
¿Y hacia dónde ha evolucionado La Pajarita? Hacia el lado más opuesto a lo que era, hacia la cocina más casera, que acompaña estupendamente con un comedor de los de Guiso del dÃa (no se pierdan las papas con calamares). Y es que La Pajarita ha pasado de Tienda-Bar a Bar-Restaurante, donde por 6 ó 7 euros entras y sales comido cualquiera de esos dÃas de incursiones agotadoras por el Centro.
Volvamos a la barra...
Imperdonable es el montadito de la Casa, un pajarita que es algo tan sencillo y tan complicado como solomillo con jamón serrano.
Y en seguida es menester atacar el delicioso chipirón plancha que lleva una estupenda salsa de ajo y perejil (la misma salsa que lleva el atún plancha). Otra de las especialidades de la casa es una carne mechada consistente y a ésta le siguen dos tapas caseras, de las de verdad, croquetas de jamón y albóndigas. Ah, se me olvidaba que, como aviso siempre que las encuentro, todo va con patatas fritas de las de verdad, de las ricas.
Y seguimos con las tapas y el trÃo de pollo: pollo en salsa, pechuga de pollo y, especialmente, el pollo frito. Y antes de pasar a los platos, y haciendo un paréntesis de pescado, en La Pajarita se pueden tomar unos ricos calamares y boquerones fritos y un muy buen bacalao con tomate.
Para esos dÃas de más hambre o para compartir entre varios hay tres platos (que no tapas) suculentos: el San Jacobo de la Casa, la Presa ibérica y la Urta a la Roteña.
Ya nos vamos: os aseguro que la sensación al marchar es la de irse de un sitio donde has estado como en casa: por lo acogedor del sitio, por lo casero de la cocina y, lo más importante, por la afabilidad de todo el personal de esta casa.
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