La Goleta es un bar auténtico, y al frente se encuentra Álvaro Perejil, hijo del famoso Perejil. Sus dimensiones son minúsculas, lo justo para pedir, pero sus tapas están ricas, y los camareros tienen todo el arte. Una de sus tapas más solicitadas es el Islote Perejil, creada con guasa al finalizar aquel conflicto entre España y Marruecos. Su vino de naranja está delicioso.








