En El Porvenir se encuentra un establecimiento moderno y con encanto, como denota su decoración nada más cruzar la puerta. Su ambiente único lo amenizan música de todo tipo: jazz, blues, soul, rock…, y en la cocina nacen recetas creativas pero tradicionales, diseños de Juan Antonio Monge. De entre ellas, la carta recoge treinta tapas, entre las que es difícil escoger. El tartar de salmón, el queso de cabra con mojo picón, el provolone a la plancha, la tosta de alioli y calamares fritos o el tataki de atún sobre manzana ácida son algunas de ellas, reflejo de su entorno cosmopolita.
La pizarra advierte de los platos fuera de carta y del guiso del día, así como de una gran referencia de vinos españoles y postres caseros. Cuando la cena termina, la noche aún es joven y La Escondida sigue con vida como un local de copas hasta las 3 de la mañana.












