El establecimiento ocupa dos casas del siglo XVII, restauradas y unificadas a principios del siglo XX. Es lugar habitual de encuentro de empresarios, artistas, y políticos de la ciudad. Su cocina es andaluza con innovaciones que son de agradecer. La carta cambia dos veces al año, e incluye sugerencias diarias. Destaca sobre todo la gran calidad de sus productos, y una bodega con once mil botellas de las mejores añadas de España.











