La barra de La Isla es famosa en Sevilla. Antes por sus raciones, pero el tiempo hizo que las tapas se hicieran un hueco y ahora ofrece una amplia carta para el tapeo.
Junto al arco del Postigo, la Isla sigue ofreciendo platos que allí llevan haciéndose 40 años. La tradición es un ingrediente más en su cocina. También el impresionante número de pescado fresco que adorna su vitrina: merluza, rape, rodaballo, corvina, pargo… Así como el marisco. Cigalas, langostinos, gambas de Andalucía, y percebe, camarón, bogavante o langosta del norte. Los productos gallegos tienen buena presencia en el restaurante, sello de José Albariño, tanto en el género que llega como en la forma de cocinar.
Entre una gran variedad, en este restaurante encontramos platos de siempre como las espinacas con garbanzos, los chocos en su tinta o el rape a la marinera. También la carne es para alabarles, si no, prueben el entrecotte a la crema de pimienta negra o su Cordón Bleu. Y para terminar, el as en la manga: los postres son caseros. El tocino de cielo es insuperable. O, ya que hablamos de Galicia, la tarta de Santiago.













