Lo siento por mis queridos amigos de Cruzcampo –feliz 100 cumpleaños, por cierto-, pero uno de sus bares “de referencia”, junto al “Jota” de Luis de Morales o a las más recientes “Espumosas”, decidió hace ya tiempo “salir del armario” y ha pasado de ser un bar de excelente y fresquÃsima cerveza –con tirador de los antiguos- a convertirse en una de las referencias del tapeo de nuestra ciudad.
Avanzas por la calle Previsión, por la acera de enfrente, la que no tiene bares que es por la única que se puede avanzar y ya oyes a José, a Manolo...a todos los camareros, organizando la barra a base de pasión: pocas barras hay tan bien atendidas en Sevilla y es que, bajo la atenta y experta batuta de JoaquÃn logran que en el bar con mayor número de clientes por metro cuadrado de Sevilla estés atendido al instante. El secreto que JoaquÃn tiene para ello es sencillo: mucho personal detrás de la barra y un ritmo de etapa reina del “tour” en su piernas. Ah, y por supuesto, el arma más rápida y certera que la humanidad ha inventado: la tiza
Y al ritmo de esa tiza, vamos a empezar a tapear: y empezamos con caracoles que son de los imprescindiles, al punto de que ya se afirma por esa Sevilla “tapera” que hasta que El tremendo no los saca, no vale la pena empezar a tomarlos, viniendo a ser una especie de chupinazo de nuestra temporada más esperada.
Y tras la tapa reina, hay que probar las imperiales (anchoas con tomate en una tostadita a la que también añaden un sabroso aceite); una estupenda ensaladilla de gambas, de las que crean afición. También hay una de esas tapas tan difÃciles de encontrar ya en Sevilla, boquerones en vinagre.
El pinchito de cordero, las croquetas –caseras, de verdad-, su original paté al roquefort que te hace preguntarte qué hace un bar como el Tremendo poniendo esta tapa, hasta que la pruebas y entonces pasas a preguntarte por qué todos los bares como el Tremendo no la ponen siempre...
Y abro punto y aparte para hablar del lomo de bonito con papas, o mejor dicho las papas con lomo de bonito ya que no hay mejor aliño en esta ciudad de la gracia. PodrÃa hablar mucho tiempo de él, pero es casi mejor que si ésta tapa os atrae vayáis pronto a probarlo antes de que el boca a oreja multiplique aún más la ya abarrotada barra de El Tremendo
Y, dejando atrás estas tapas “estándar” –que ojalá todo lo estándar fuese asà de bueno, ya fuera de concurso tienen en su cocina auténticas delicias –ya son raciones o medias- como una merluza sabiamente frita, unas almejas al jerez de tamaño y sabor desconocidos por aquÃ, unas gambas frescas, bien cocidas y deliciosas; bocas de la Isla y aún tienen algún marisco de más importancia que sólo pronunciarlo encarecerÃa el IPC de la ciudad.
Y como por cerveza comenzó a ser conocido, nos vamos de este santuario agradeciéndoles que hayan reinventado la antigua caña, que a un precio inferior al habitual, permite que el oro lÃquido esté más fresco y más vivo en nuestros bares, asà como garantizar que tenemos sitio para “la penúltima”..












