Cuando entras en la CervecerÃa VizcaÃno, tras la barra, la sonrisa del camarero da la bienvenida, y eso siempre se agradece. La simpatÃa en el bar y en la cocina, donde José Luis dibuja pinceladas de cariño sobre los platos, es uno de los rasgos más destacados de este negocio.
El local es amplio, y el cliente puede elegir comer y beber en la barra, en las mesas o en la terraza. En cuanto a la cocina, los platos de la CervecerÃa VizcaÃno se llenan con las tapas de toda la vida, pero son siempre muy elegantes. El único bar en el que pedà una tapa y me comà una rosa.





