El sabor particular de los guisos de Casa Ángel lleva ya 60 años en Sevilla. Los caracoles de Ángel, que los ha cocinado desde que se inició en la hostelería, han cambiado con el tiempo. "Al principio no salían igual, pero poco a poco le fue cogiendo el punto", asegura su hijo. Hoy, el cuidado y la experiencia con la olla le han dado fama en todo el barrio.
Por cierto, no dejen de probar su jamón de bellota.






