El Bar Remesal es una constante en Rodrigo de Triana desde hace medio siglo. Se levantó como una tasca para los vecinos, de las de antes, para tomar sin ningún tipo de prisa la copita de mosto o de manzanilla. Y ahí siguió, cada vez con más gente. La mayoría acude por el reclamo de los caracoles, de los de categoría en la buena época. Pero, entre las tapitas de siempre, tenemos alguna que otra novedad para probar como el montadito de atún a la cereza.









