Tasca donde se pueden degustar una interminable lista de quesos
“De la nada, Juan Carlos compone un pulpo a la gallega de auténticos lagrimones, recuerdos de su época de propietario del Lar Gallego”
Dice la leyenda que los bodegueros manchegos invitaban a degustar queso con aceite, de fuerte sabor y muy típico de la región a los marchantes de vino con el objeto de restar gusto al paladar y, de esta manera, vender vinos malos como si fueran de calidad. De ahí el refrán que titula este artículo. No es este el caso.
Juan Carlos, regenta una tasquita de las más peculiares de Sevilla. Todo en ella es peculiar, empezando por su mismo dueño, un tipo tranquilo al que pocas cosas parecen poder alterarle, entre ellas, que fumen en su casa o que le metan prisa y terminando por sus aromas a queso y cerveza.