Sus guisos son trozos de campiña con matices de olla, de tierra en regabina, de barbecho y gallos de corral, de buen pan…
Tiene Sevilla sitios inesperados y sorprendentes. No solamente en su casco urbano, sino también en su amplia metrópoli. Saliendo por el sur hacia a Utrera, buscando la Campiña, nos encontramos de pronto en Montequinto. Parece que está en el quinto…., pero está ahí mismo. En uno de los primeros bloques de pisos que se construyeron, existe desde hace 28 años un bar con un nombre peculiar, el Madrid-en-Quineba, llamado así porque allí dejaban la correspondencia de la promotora madrileña Quineba.